«TE MIRO Y VEO QUE ESTAS PERDIDO»

«TE MIRO Y VEO QUE ESTAS PERDIDO»

26 de abril de 2022 0 Por admin

«Queridos amigos, no es la primera vez que la Virgen nos sacude con palabras muy fuertes, pero que revelan la verdad sobre la situación espiritual de nuestra alma…»

Comentario Padre Livio Fanzaga al Mensaje del 25 de Abril del 2022


Somos como ovejas que se han perdido, porque se han alejado del Buen Pastor y ahora vagan de aquí para allá sin rumbo, con el riesgo de caer en algún precipicio.

¿Por qué la Madre, mirando a sus hijos, no duda en decir que están perdidos? Hubiera sido menos gravoso si hubiera dicho que «estás perdido», porque en la oscuridad y las tribulaciones de la vida puede suceder que te desvíes y te desorientes.

Nuestra Señora quería decir mucho más, en el sentido de que no sólo nos hemos perdido en el camino, sino que nos hemos perdido a nosotros mismos y no podemos encontrarnos a nosotros mismos. Nuestra vida se ha vaciado y nos hemos convertido en una tierra estéril e inerte que sólo produce espinas.

Una vida perdida es como un sarmiento que se ha desprendido de la vid y se ha vuelto improductivo, se ha secado y se recoge para echarlo al fuego.

¿Cómo puede suceder que uno se pierda y que en vez de vivir sobreviva, sin razón, sin meta, sin alegría, sin verdad y sin esperanza?

Esto realmente le sucedió a nuestra generación, especialmente en los países de la cristiandad antigua, que en pocos años se descristianizaron, rechazaron la fe y la cruz y se hicieron paganos.

Cayeron en el engaño de Satanás, quien los sedujo convenciéndolos de que sin Dios la vida es mejor, más libre y más feliz.

En primer lugar, en lugar de Dios, se ponen a sí mismos, su soberbia y su egoísmo, ilusionándose con hacerse dueños del mundo y de su vida.

En esto se han convertido en esclavos de la peor parte de sí mismos, se han degradado y convertido en lobos los unos para los otros.

Sin embargo, todavía es el tiempo de la Gracia y la Madre renueva su llamado a volver a Dios ya la oración, para que los corazones se abran al amor de Dios que perdona, purifica y devuelve la vida.

¿Escucharán a las innumerables almas que duermen el sueño de la muerte? ¿Almas enfermas rumbo a la muerte espiritual? ¿Las almas que el enemigo cosecha en abundancia para llevarlas consigo a la perdición sin esperanza?

Estamos perdidos, pero aún es tiempo de la Divina Misericordia, nos asegura Nuestra Señora. El amor misericordioso nos tiende la mano, pero depende de nosotros agarrarla para salir del pozo de la muerte.

La Madre nos exhorta a no rendirnos al mal, a luchar por la vida, la libertad y la santidad, a dar testimonio con valentía, a ser portadores de paz y esperanza en el mundo.


Padre Livio Fanzaga

Radio María Italia