SEAN MIS TESTIGOS VIVIENDO LA FE DE SUS PADRES

SEAN MIS TESTIGOS VIVIENDO LA FE DE SUS PADRES

12 de mayo de 2021 0 Por admin

Cuando ya no se vive ni se transmite la fe en la familia, más tarde será muy difícil enseñar a los hijos la fe perdida.

Comentario del Padre Slavko al Mensaje de la Reina de la Paz


Mensaje, 25 de septiembre de 1998

“¡Queridos hijos! Hoy los invito para que lleguen a ser mis testigos viviendo la fe de sus padres. Hijitos, ustedes buscan señales y mensajes, pero no ven que Dios los invita, en cada salida matutina del sol, a que se conviertan y regresen al camino de la verdad y de la salvación. Hablan mucho, hijitos, pero trabajan poco en su conversión. Por tanto, conviértanse y empiecen a vivir mis mensajes, no con las palabras sino con la vida. Así, hijitos, podrán tener fuerza para decidirse por una verdadera conversión del corazón. Gracias por haber respondido a mi llamado!”



HOY LOS INVITO A QUE SEAN MIS TESTIGOS VIVIENDO LA FE DE SUS PADRES

Ante la situación que vivimos en el mundo actual, podemos decir sin exagerar que la fe por la cual vivieron y también sufrieron nuestros padres, ha desaparecido en el corazón de muchos. Muchos cristianos ya no están dispuestos a dar testimonio de su fe y muchos padres y madres de familia cristianos ya no viven la fe en sus hogares. Por ejemplo, ya no son un ejemplo de oración comunitaria en la familia y cuando ya no se vive ni se transmite la fe en la familia, más tarde será muy difícil enseñar a los hijos la fe perdida. Por tanto, la familia es un lugar irremplazable en lo que respecta a la continuación de la fe. Por medio de este mensaje, cuando menos los padres debieran ser capaces de entender lo que significa vivir la fe y dar testimonio de ella, tal como hicieron sus padres. Hoy ciertamente no es fácil vivir los valores del Evangelio, pero todos los que han recibido una educación cristiana se mantendrán en la fe si continúan viviéndola. En este mensaje escuchamos de hecho algo así como una queja. María nos dice que…

USTEDES BUSCAN SIGNOS Y MENSAJES, PERO NO VEN QUE DIOS LOS INVITA CADA AMANECER CON LA SALIDA DEL SOL A QUE SE CONVIERTAN

Aquí nos dice que no vemos cada día el signo del amor que Dios nos tiene. También Jesús dijo los que buscaban signos no les serían dados. Esto nos es repetido ahora, porque nos hemos vuelto ciegos a las maravillas diarias que abundan a nuestro alrededor. Cada nuevo día es lo que María llama una nueva invitación a la conversión y convertirse significa volverse a Dios, apartarse del mundo y, del mismo modo como con cada amanecer desaparece la oscuridad de la noche, así también debe reafirmarse nuestra decisión diaria de volvernos a Dios, de tal forma que como dice María …

Y RETORNEN AL CAMINO DE LA VERDAD Y DE LA SALVACION

Cuando María nos llama a tomar el camino de la verdad y de la salvación, esto significa, con respecto a la conversión, apartarse del camino de la mentira y la destrucción y emprender un nuevo camino. Jesús es la Verdad Absoluta, El es el Camino, la Verdad y la Vida y El es la Salvación. Por eso, retornar al camino y a la verdad significa de hecho regresar a Jesús. Vemos, pues, dos dimensiones en la conversión — apartarnos, por un lado, del pecado y los malos hábitos y, por el otro, volvernos a Dios. Cuando nos volvemos a Dios, crecemos en la verdad y somos sanados. Después oímos otra queja en este mensaje…

USTEDES HABLAN MUCHO… PERO TRABAJAN POCO EN SU CONVERSION

En un mensaje, María dijo que deberíamos trabajar en nuestro corazón del mismo modo en que trabajamos nuestros campos. Cualquiera que haya trabajado en el campo, inmediatamente entenderá lo que esto significa. Si deseamos obtener buenos frutos, primero debemos preparar bien el terreno. Pero si alguien trabaja el terreno sólo superficialmente, puede ser que deje algunas raíces de mala yerba que más tarde podrían sofocar las plantas buenas. Hay que ir hasta el fondo para arrancar lo que pueda convertirse en mala yerba dentro de nosotros, a fin de que sólo lo bueno llegue a crecer fuertemente. Como dijo San Pablo: «Porque aún no han resistido al pecado y al mal con la sangre». Por supuesto, necesitamos hablar de la conversión, pero es todavía más importante trabajar en la propia conversión que hablar de ella. Más que eso, hay que trabajar en la conversión cada día. Y esta conversión, si pensamos en el mensaje de julio, significa que todo lo que pensemos, hagamos y digamos sea a la luz de nuestra meta eterna, incluso nuestros planes. Y es que a la luz de nuestra meta eterna, fácilmente podremos reconocer cuán mezquinos son nuestros caminos, nuestras decisiones, nuestros pecados y nuestros malos hábitos. No es fácil luchar contra el pecado ni trabajar constantemente en nuestra propia conversión, pero, con la fuerza del Espíritu Santo, sí es posible. María repite este mismo pensamiento de otra forma cuando dice…

POR ESO, CONVIERTANSE Y COMIENCEN A VIVIR MIS MENSAJES NO CON PALABRAS SINO CON LA VIDA

Ella nos está hablando en nombre de Dios. Ella nos transmite las palabras de Dios y por tanto, cuando comencemos a vivir lo que Ella nos dice, llegaremos a ser testigos de Dios. Ella nos pide que nos convirtamos, que oremos y ayunemos, que tengamos fe y que amemos. También nos ha dicho concretamente lo que debemos rezar — el Rosario entero diariamente, la Misa tan frecuentemente como sea posible, la Confesión mensual, leer la Sagrada Escritura y, a través de todo esto, crecer en el amor y la santidad. Esto es a lo que Ella se refiere específicamente cuando dice…

COMIENCEN A VIVIR MIS MENSAJES NO CON PALABRAS, SINO CON LA VIDA

Ella sabe que somos débiles y por eso nos dice también…

ASI TENDRAN LA FORTALEZA … PARA DECIDIRSE POR LA VERDADERA CONVERSION DEL CORAZON

Sabemos bien que necesitamos esta fortaleza. Si oramos y ayunamos, creceremos en el amor y en la fe. Entonces será posible que Dios, por medio de Su Espíritu Santo, nos dé la fortaleza para decidirnos por la verdadera conversión del corazón. Al oír las palabras «verdadera conversión», podría pensarse que existe algo así como una conversión falsa. Jesús habló usando diferentes parábolas refiriéndose a las semillas, al sembrador, al crecimiento de las semillas. Señaló que la semilla que cae a lo largo del camino no tiene oportunidad de crecer, que aunque ésta comience a crecer no durará mucho. Lo mismo sucede con la conversión. Todos podemos correr el riesgo de afirmar con mucha facilidad que ya hemos experimentado la conversión. Esto incluye también a los que han venido a Medjugorje. Pero la verdadera conversión del corazón sólo puede darse en base al trabajo diario. La verdadera conversión del corazón nunca ocurre de golpe, porque el pecado, el mal y Satanás no se alejan de nosotros tan fácilmente. Por tanto, la verdadera conversión del corazón implica una conversión diaria y para que ésta prosiga y dé buenos frutos, realmente necesitamos fortaleza puesto que fácilmente llegamos a cansarnos. ¿Cuántas personas que habían decidido orar diariamente dejaron de hacerlo después de poco tiempo? ¿Cuántas buenas decisiones que se tomaron para luchar contra el pecado y otros malos hábitos finalmente quedaron en nada? ¿Cuántas veces hemos decidido participar, por ejemplo, en un grupo de oración o en la Misa diaria, para después olvidarnos y encontrar excusas para no seguir adelante? La verdadera conversión del corazón sólo ocurrirá si oramos y ayunamos regularmente, si asistimos a la Santa Misa y acudimos a la Confesión, si aceptamos y seguimos los medios que Dios nos recomienda a través de María. Así pues, conversión significa un volverse profundamente a Dios y la búsqueda constante del amor de Dios; a través de este amor, nuestra paz, nuestro gozo y nuestra confianza serán capaces de crecer. Que así sea.

Oremos …

Dios, Padre nuestro, Te damos gracias por hablarnos en estos tiempos a través de María, Tu humilde sierva. Con Ella Te pedimos que nos des la gracia de poder vivir la fe de nuestros padres y de dar testimonio de ella. Perdónanos porque muchas veces andamos en busca de signos y mensajes y al hacerlo, nos volvemos ciegos a las grandes maravillas de la vida diaria. Abre nuestros ojos a los milagros que Tú nos regalas diariamente. Abre nuestros oídos para que podamos escuchar los mensajes que Tú nos das cada día, a fin de que podamos triunfar sobre cualquier mentira y estemos abiertos y emprendamos el camino de la verdad y la salvación. Danos, oh Padre, Te lo pedimos con María, la gracia de trabajar incansablemente en nuestra propia conversión y perdónanos porque hemos hablado sólo con los labios cuando hablábamos de conversión. Danos una profunda y auténtica conversión del corazón. Libera nuestro corazón de todo lo que sea un obstáculo en este camino de conversión. A todos los que en este momento viven en pecado grave y encadenados a los malos hábitos y dependencias, Te pedimos que, por medio de Tu Espíritu Santo, les des la fortaleza para decidirse por Ti. Bendice a toda la juventud para que pueda permanecer en el camino de la verdad. Bendice a todos los padres y madres de familia para que sean capaces de transmitir a sus hijos la fe de sus padres. Bendice a todos nuestros enfermos y a todos los que sufren y danos la paz por Cristo, Nuestro Señor. Amén.


Fray Slavko , Medjugorje,

Medjugorje, Septiembre 26, 1998