Salve María

Salve María

14 de enero de 2022 0 Por admin

«Yo me regocijaré con ustedes…»

Por el Padre Patricio Romero


Mensaje, 25 de marzo de 2005

“¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor. Hijitos, ámense con el amor de Dios. En cada momento, en la alegría y en la tristeza, que el amor prevalezca, y así el amor comenzará a reinar en vuestros corazones. Jesús resucitado estará con ustedes y ustedes serán sus testigos. Yo me regocijaré con ustedes y los protegeré con mi manto materno. En particular, hijitos, miraré con amor vuestra conversión cotidiana. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”


San Lucas 1, 26-36

 Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

 Y, entrando, le dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.’

 Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo.

 El ángel le dijo: ‘No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús.

 Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;  reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.’

 María respondió al ángel: ‘¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?’

 El ángel le respondió: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios.

 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril,porque no hay nada imposible para Dios.’

 Dijo María: ‘He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.’ Y el ángel, dejándola, se fue.


«Y habiendo entrado el ángel a donde estaba María». Y para que no fuese manchada con un coloquio indigno de ella, es saludada por el ángel.”  (San Ambrosio)

El Angel saluda a María con un saludo particular.

Es el tí­tulo con que se saludaba al Emperador, con el que trataron de burlarse de Cristo, ¡re Rey de juguete!, en Mat 27:29.

La misma palabra “jaire”: (salve), fue la que usó el Angel, para saludar a Marí­a de parte de Dios en Luc 1:28. se solía usar ese saludo erradamente para el Emperador, manifestando así en quien estaban supuestamente todos los poderes , pero para que no fuese manchada  la pureza de María, con un coloquio indigno de ella, es saludada por el ángel Gabriel, parte de Dios!, en con el “jaire”: (salve). y algunas en ocasiones es sustituido por “alégrate”,para involucrar la moción interior que se quiere alcanzar con ese saludo,  no para ser infieles a la correcta traducción (de “jaire”, que es “ave”, en latí­n, “salve” en español,) sino más bien para dar el sentido profundo y trascendente de la Salutación, que no está emitida por voz humana, sino que para ser expresión en la amplitud del uso de la palabra y del lenguaje, por quien es la misma Palabra Encarnada, que creó el lenguaje y las palabras y los sonidos y la posibilidad de los conceptos y sus significados. 

Y como el lenguaje, en la voz y en el corazón de un injusto, pierde la trascendencia y sentido, aunque no el verdadero valor, que la verdad no deja de serlo aunque quien la exponga tenga un historial de mentira y falsedad,  pero en la voz del justo o el santo alcanza  un valor más pleno y se reconoce más objetivamente su sentido.

Con mayor razón la palabra, que es el Verbo, alcanza su plenitud más eficazmente su sentido y profundidad cuando el que la proclama resplandece en justicia y veracidad. Y así como los peces que se multiplican, la roca del sepulcro de lázaro, la visión para un invidente tiene también un sentido, un mensaje, también se manifiesta en esta escena un significado que trasciende al saludo de un emperador, cuando es un “ángel” quien lo dice, y a una Virgen, reconociendo en Ella un  poder que no se le otorgó a los emperadores del mundo, y ni a los vasallos de  las tinieblas.

En la Sierva y Esclava del Señor radica la plenitud del favor y amor predilecto de Dios por la criatura humana, que no se detiene en la fragilidad de lo creado, sino que anhela asemejarle y hacerle partícipe de su gloria, como un Padre da el más preciado de sus tesoros a su primogénito.

En María se manifiesta este querer del plan divino, al inundarla de su gracia, dándole un esplendor que no se sustenta en poderes arrogantes y en astucias mundanas, sino que solo en el don de Dios, que basta y es suficiente para aquel corazón que conoce y reconoce la omnipotencia y bondad del amor del Señor.

Este Salve anuncia y hace evidente la razón de la verdadera alegría, la plenitud de la felicidad, por estar el alma inundada al máximo de aquello a la que fue llamada contener, por que para nada más ha sido hecha la especie humana sino para contemplar, contener y alabar la gloria de Dios. 

Ya dicho “favor” resuena en los ángeles fieles y en particular en el Arcangel, por contemplar con conocimiento Angelical, este misterio glorioso que acampa en  naturaleza humana, esta abundancia de Dios en una sierva, que en su sencillez, pureza y santidad manifiesta el poder de la gracia, y en su humildad y modestia resplandece el poder sin límites de Dios.

Pero el Angel, junto con reconocer, que se encuentra ante una criatura humana que fue preservada de la herida del pecado, para no tener impedimento alguno de ser inundada de Dios, también anuncia la razón radical de ese don, que es la maternidad de aquel que puede vencer el pecado, y  manifiesta ese poder preservándola a Ella, que será su Madre y de quien tomará  lo que la vida humana necesita, humanidad materna que es constituida en templo de la gracia desde la Concepción y en Sagrario del autor de la gracia, desde su Fiat, es decir el hágase, en la anunciación.

En contraposición de la voz dirigida a la primera mujer, la voz de un ángel rebelde, padre de la mentira, que intenta hacer pensar a la mujer y en ella a la humanidad que Dios no tiene al ser humano en lugar de amor de predilección, sino que le engaña y teme al prohibirles comer del fruto del árbol,  ahora se dirige un ángel fiel al designio divino, con la voz de la palabra, dirige la palabra a la Virgen, que no sólo será fiel, sino que incluso ante el misterio, lo arcano, lo desconocido, no duda del amor de Dios, ya que le conoce, la sustenta, la inunda y por lo tanto se inclina, decide servir al plan del Señor. Hágase en mí según su palabra. Me atrevo a decir que pareciera que el Angel, con el Salve o Alégrate quiere expresar la admiración y amable conmoción por contemplar la excelencia de la comunión de esta “criatura” humana con la voluntad, y la filial, es decir, como verdadera hija, obediencia, aceptación y amor hacia el querer paternal de Dios. Reconoce el ángel que en el corazón de esta doncella descendiente de la estirpe de Davis, hay un amor a Dios, más excelente que corazón del justo Abel, una fe más radical que la de Abraham, un júbilo más pleno que el del mismo David, un celo por el Dios de Israel más perfecto que el de los profetas, una adhesión al plan Divino que no conocía en criatura humana el conocimiento angelical.

El ángel anuncia con razón la alegría a la Virgen, diciendo: «Dios te salve». Según otros comentaristas, el ángel atestigua que es digna de ser desposada con el plan de salvación y cuando dice: «Llena de gracia, el Señor esta contigo”, expresa lo que reconoce  ante todas las potestades, tronos y dominaciones.      (San Gregorio Niseno)

En María se derramó al mismo tiempo toda la plenitud de la gracia. Verdaderamente es llena de gracia aquella por la cual toda criatura fue inundada con la lluvia abundante del Espíritu Santo. Ya estaba con la Virgen quien le enviaba su ángel y el Señor se anticipó a su enviado.

(San Jerónimo)

Que este Salve también lo sea para nosotros. Que también a nosotros nos saluden los ángeles anunciándonos que seremos hijos de la llena de Gracia, y que en ese Corazón Maternal encontramos todo lo que no encontramos en el mundo, ni en los ídolos del mundo, que es al mismo Jesús, nuestro Señor y soberano, Camino, Verdad y Vida.  Amén.