SALUTACIÓN DE SAN JUAN EUDES A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

SALUTACIÓN DE SAN JUAN EUDES A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

17 de agosto de 2022 0 Por admin

Oración a la Santísima Virgen María de san Juan Eudes:


Nos alegramos contigo, María
hija de Dios Padre,
madre de Dios Hijo,
esposa del Espíritu Santo.
Inmaculado lirio de la gloriosa e inmutable Trinidad,
rosa llena de fragancia celestial.
Virgen excelsa y fiel
que diste a luz
y alimentaste al Rey del universo.
Reina de los mártires,
atravesada por una espada de dolor.
Reina del universo,
que recibiste todo poder sobre cielos y tierra.
Reina de nuestro corazón,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Madre amable,
Madre admirable,
Madre de misericordia.
Alégrate, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita entre las mujeres,
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

Alabamos a tu esposo san José;
a tu padre, san Joaquín;
a tu madre, santa Ana.
Bendecimos a tu hijo san Juan;
a tu ángel, san Gabriel.
Damos gracias al Padre que te eligió,
al Hijo que te amó,
al Espíritu Santo que te desposó.
Al Señor la gloria por siempre jamás. Amén.


SALUTACIÓN DE SAN JUAN EUDES A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Dios te salve, María, Hija de Dios Padre;
Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo;
Dios te salve, María, Esposa del Espíritu Santo;
Dios te salve, María, Templo de toda la Divinidad;
Dios te salve, María, Cándido lirio de la resplandeciente y siempre tranquila Trinidad;
Dios te salve, María, Rosa muy resplandeciente, amenidad celestial;
Dios te salve, María, Virgen de Vírgenes, Virgen fiel, de la cual el Rey de los cielos quiso nacer y con su leche alimentarse;
Dios te salve, María, Reina de los Mártires, cuya alma fue traspasada con una espada de dolor;
Dios te salve, María, Soberana del mundo, a quien le fue dada toda potestad en el Cielo y en la tierra;
Dios te salve, María, Reina de mi corazón, Madre, vida, dulzura y esperanza carísima;
Dios te salve, María, Madre amable;
Dios te salve, María, Madre admirable;
Dios te salve, María, Madre de Misericordia;
Llena de gracia, el Señor es contigo;
Bendita tú entre las mujeres;
Y bendito el fruto de tu vientre, Jesús;
Y bendito tu esposo San José;
Y bendito tu padre San Joaquín;
Y bendita tu madre Santa Ana;
Y bendito tu hijo adoptivo San Juan;
Y bendito tu ángel San Gabriel;
Y bendito el Padre eterno, que te eligió;
Y bendito el Hijo, que te amó;
Y bendito el Espíritu Santo, que te desposó;
Y benditos eternamente los que te aman y te bendicen. Amén.
Con su Descendencia pía, nos bendiga la Virgen María. Amén.


Una copia de esta oración fue encontrada póstumamente en un libro que perteneció a Santa Margarita María de Alacoque; y el Padre Pablo de Moll, OSB, era incansable propagador de la misma.