Retiro con Padre Jozo en Isla Badija y peregrinación a Medjugorje

Retiro con Padre Jozo en Isla Badija y peregrinación a Medjugorje

9 de marzo de 2022 0 Por admin

La Reina de la Paz le dijo: «Sal y protege a los niños!»

DEL 22 AL 30 DE MAYO DE 2022

Su testimonio y predicación están al servicio de la Reina de la Paz.

Padre Jozo fué arrestado acusado de conspiración y el 22 de agosto sería sentenciado a tres años de prisión por el régimen comunista.



Retiro en la Isla Badija en el marco de la Peregrinación a Medjugorje


COSTO: €975 (No incluye pasaje)

Más información en PEREGRINANDO CON MARÍA

INCLUYE:

Transporte en bus del aeropuerto de Dubrovnik hacia la isla Badija (más o menos 2 horas y media de camino)

Ferry que transporta hacia el Monasterio

5 días y 4 noches de alojamiento en el Monasterio de la Isla Badija

Pensión completa (3 tiempos de comida, el día miércoles haremos ayuno, si alguno no puede solo avisa y se le servirá su comida)

Traductora al español

Transporte en bus el día que termina el retiro hacia Medjugorje


EN MEDJUGORJE A PARTIR DEL DIA 26 HASTA EL 30 DE MAYO

5 días, 4 noches de Hotel cerca de la Parroquia

Media Pensión (Desayuno y un tiempo de comida)

Visitas a lugares importantes de Medjugorje

Testimonios

Subida a los Montes Podbrdo y Krizevac

Enseñanzas

Acompañamiento todo el tiempo


Breve Historia del Padre Jozo

A la edad de 39 años, 13 como sacerdote de Jesucristo, el Padre Jozo llegaba a Medjugorje un 11 de noviembre de 1980, proveniente de la parroquia de Posusje, al noreste de Herzegovina. De espiritualidad carismática y con la ilusión de llevar El Espíritu santo a aquellas gentes, se encontró con un pueblo de ferviente tradicionalismo que no veía la necesidad de introducir cambios.

Del 17 al 24 de junio de 1981 se encontraba dirigiendo un retiro para las religiosas de Klostar Ivanic, en el norte de Croacia. Después debía acudir a Zagreb, a un encuentro de la Renovación Carismática, para hacer posteriormente un alto en su antigua parroquia de Posusje, de la cual sentía profunda nostalgia. Estando allí se enteró de que una tormenta eléctrica provocó un incendio que quemó las instalaciones del edificio de servicios públicos, por lo que sus intentos por comunicarse via teléfono con la parroquia de Santiago Apostol resultaron inútiles.

A su regreso a Medjugorje, pasado el 25 de junio se encontró con una aglomeración de personas y coches que invadían el pueblo y que le confirmaba lo que acababa de oír a su paso por Mostrar (a unos 30km. de Medjugorje), en su viaje de regreso: «Seis niños dicen que Nuestra Señora se les está apareciendo». Debido al poco tiempo que llevaba como rector de la parroquia de Medjugorje, no llegaba a ocho meses, el Padre Jozo apenas conocía a unos pocos fieles, y no conocía, mas que de vista, a los muchachos.

Los que conocían al Padre Jozo sabían bien que se trataba de una persona analítica que desconfiaba de sucesos sobrenaturales irracionales y un sacerdote enraizado en lo esencial: La Santa Misa y Los Sacramentos. Fue así pues, que durante varios días, ayudado por su asistente, el Padre Zrinko, interrogó a los muchachos, juntos y por separado, intentando encontrar una respuesta que demostrase que todo aquello pudiese ser, o bien una estrategia de las autoridades comunistas para desacreditar a la Iglesia Católica, o bien una manipulación del mismo satanás. Sin embargo los dos primeros días del mes de julio, dos experiencias consecutivas supondrían un giro espectacular a su posición inicial frente a los nuevos acontecimientos.

El día 01 de julio, el Padre Jozo estaba orando solo en la parroquia, pues todo el pueblo se encontraba en el Podbrdo empujados por la curiosidad. Preocupado por la situación, pedía luz a Dios sobre lo que debía hacer. Fue en aquel momento que pudo oír claramente una voz interior que le dijo: «Sal y protege a los niños!» Inmediatamente, se incorporó y se dirigió a la puerta central de la iglesia. apenas abría la puerta, entraron los seis muchachos diciendo: «La policía nos persigue, escóndanos!». Sin dudarlo, escondió a los niños en un cuarto en desuso dentro de la rectoría y el se sentó fuera de la iglesia, bajo un ciprés.

Al poco llegaron tres hombres de la milicia que le preguntaron «Has visto a los niños?»; a lo que él contestó «Si los he visto»; los milicianos, entendiendo que los había visto pasar continuaron su carrera rumbo a Bijacovici, pueblo contiguo a Medjugorje. Al día siguiente, antes de comenzar la Santa Misa, los muchachos dirigían el rosario arrodillados tras el altar. Y durante el rezo, Nuestra Señora se apareció en la iglesia. Ella se mantuvo suspendida por encima de todas las personas; todo aquel lugar se lleno de su santa presencia.

Parece ser, dada su radical transformación a partir de aquel día, que el Padre Jozo también vio a la Santísima Virgen. En aquella misa predicó un sermón acerca de la conversión, de los caminos que llevan a Dios, en especial, sobre el ayuno, la penitencia y la oración. Una enorme multitud escuchaban absortos la Palabra de Dios como si fuera la primera vez. Fue como gotas de lluvia cayendo sobre la tierra reseca y sedienta, formando en aquella gente un espíritu nuevo y transformando sus corazones.

Según el mismo Padre Jozo, aquella Misa fué el mayor milagro que pudo contemplar en medjugorje; «fue el momento de conversión para la parroquia entera; en un dia toda la parroquia volvió a Dios de forma repentina y, sobre todo, completa» El 17 de agosto, el Padre Jozo fué arrestado acusado de conspiración y el 22 de agosto sería sentenciado a tres años de prisión, junto a los Padres Ferdo Vlasic y Jozo Krizic, editores de una publicación franciscana.

Según el Padre Jozo «Mi ida a prisión no era una coincidencia; era el resultado lógico de la elección que todos debemos hacer tarde o temprano en nuestras vidas» La fuerte presión internacional y las miles de cartas suplicatorias que desde todo el mundo recibieron las autoridades lograron que en la primavera de 1983, a los 18 meses de su encarcelamiento, el Padre Jozo fue puesto en libertad y regresara a la Parroquia de Santiago Apóstol, en la que permaneció poco tiempo, ya que fue transferido a la Iglesia de San Elias en Tijalina, a unos 30 Km de Medjugorje. En dicha parroquia es donde se ubica la hermosa imagen de la «inmaculada Concepción», descrita por la mayoría los que hemos tenido el regalo de poder contemplarla, como la mas bella imagen de María que alguien halla visto jamás.


Ver documental UN LLAMADO A LA SANTIDAD, Padre Lozo