¿Qué es el escapulario de la Virgen del Carmen?

¿Qué es el escapulario de la Virgen del Carmen?

15 de julio de 2022 0 Por admin

El escapulario es un signo exterior de devoción mariana, que se fundamenta en la consagración a la Santísima Virgen María.


Puede ser por medio de la filiación en la Orden Carmelitana o a otras órdenes religiosas. El verdadero sentido del escapulario viene del corazón de quien lo usa. Señala algo que está en su interior, en su fe, en sus propósitos y en su conversión.

El peligro con cualquier signo externo es que permanezca precisamente sólo como algo externo, sin embargo, es crucial que vivamos interiormente lo que el escapulario representa. La Santísima Virgen María es el ejemplo perfecto de lo que significa seguir a Cristo.

¿Qué es el escapulario y para qué sirve?

La palabra escapulario deriva del latín “scapularium”. “scapula”, que puede traducirse como “espalda” u “hombro” y “-ario”, que se utiliza para indicar relación o pertenencia.

Este término se emplea para aludir a una prenda utilizada por órdenes religiosas a modo de vestimenta monacal o una pieza de devoción.

Origen y tipos que existen

Originariamente el escapulario era un delantal usado por los monjes durante el trabajo, para no ensuciar la túnica.

Escapulario monacal

Consiste en una tira con una abertura por donde se mete la cabeza y que cuelga sobre el pecho y la espalda. Este escapulario es una pieza del hábito que aún hoy usan los carmelitas como símbolo del yugo de Cristo.

Con el tiempo, las órdenes religiosas como franciscanos, dominicos, agustinos y carmelitas, dieron a los laicos que buscaban participar de su espiritualidad, un signo de unión y pertenencia. Ciertos elementos de los hábitos de cada orden se convirtieron en un símbolo de identidad. Entre los carmelitas se estableció el escapulario reducido de tamaño como la señal de pertenencia a la orden y expresión de su espiritualidad.

Escapulario devocional

Por ello, el escapulario devocional deriva del monacal, pero es mucho más pequeño. Este se compone de dos trozos de género que están unidos mediante cintas así se pueda colgar al cuello y cumplir su objetivo devoto.

Los escapularios devocionales más conocidos son el de la Virgen del Carmen (marrón), de la Virgen de la Merced (blanco), de la Pasión (rojo), de la Inmaculada Concepción (azul), de la Trinidad (blanco), de la Virgen de los Dolores (negro) y de San José (morado).

Muchos de estos han sido aprobados e indulgenciados por la Iglesia. Pretenden recordar a quienes los llevan los deberes e ideales de la orden correspondiente.

¿Qué es el escapulario de la Virgen del Carmen?

Escapulario devocional de color marrón con la imagen de la Virgen del Carmen.

¿Cómo se debe usar el escapulario?

Los escapularios consisten en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela. Una se pone sobre el pecho y la otra sobre la espalda y se suele usar bajo la ropa.

En el caso de las monjas carmelitas descalzas, el escapulario sigue siendo parte de su vestimenta, que como lo determinó su fundadora Santa Teresa de Jesús, es pobre y austero, de tejido de color marrón, compuesto del hábito propiamente dicho, correa, toca, velo y capa blanca que se usa en determinadas ocasiones. (Regla, 1991: 89).

Para ellas, llevar el escapulario carmelita, significa manifestar la pertenencia a su orden y el compromiso de revertirse de las virtudes de la Virgen María. (Ibíd., 1991: 65)

Significado Espiritual del Escapulario

El escapulario es un signo del amor y protección maternal de María y de su llamada a una vida de santidad y sin pecado. Por ello, usar el escapulario es una respuesta de amor a la Santísima Virgen María que vino a darnos el regalo de su misericordia. Debemos usarlo como recordatorio de que deseamos imitarla y vivir en gracia bajo su manto protector.

El amor y la protección maternal de la Virgen María

La protección maternal está representada en la Biblia por un manto o una tela. Vemos como la Santísima Virgen María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos.

Envolver en su manto es una señal maternal de protección y cuidado. La Santísima Virgen María, nos cubre de nuestra desnudes espiritual representando este abrazo por medio del escapulario.

Le pertenecemos a la Santísima Virgen María

El escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración y pertenencia a la Virgen María. Reconocer su misión de Madre sobre nosotros y entregarnos a ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así podremos ser sus instrumentos para la extensión del Reino de Dios.

«Que el escapulario sea tu signo de consagración al Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos» (Papa Pio XII , 1950).

El yugo de Cristo

El escapulario simboliza también ese yugo que Jesús que nos invita a cargar, pero que La Santísima Virgen María nos ayuda a llevar.

«Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana». (Mt 11:29 30)

Escapulario carmelitano, significado
La primera vez que se representa la Entrega del Santo Escapulario a San Simón Stock es en el cuadro de Tomás de Vigilia que se conserva en el convento de Corleone (Sicilia) de 1492.

El escapulario de la Virgen del Carmen

Es el escapulario carmelita es una devoción nacida en el siglo XII. Actualmente, está hecho de dos cuadraditos de tejido marrón unidos por cordones, que tienen a un lado la imagen de Nuestra Señora del Carmen, y en la otra el Corazón de Jesús, o el escudo de la Orden del Carmen.

Esta pequeña prenda recuerda el hábito de los carmelitas, por eso es de tela. Las personas que lo llevan se comprometen a vivir una vida de oración, devoción a la Santísima Virgen María y compromiso con la Iglesia.

Tras el Concilio Vaticano II, se dio un nuevo impulso al escapulario de la Virgen del Carmen porque se lo reconoció como “un signo sagrado, según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se obtienen efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia” (Concilio Vaticano II -SC 60). Desde entonces, el escapulario carmelita es un sacramental, es decir, un signo que ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. No comunica gracias como lo hacen los sacramentos cristianos, sino que dispone al amor del Señor y al arrepentimiento si se recibe con devoción.

El uso del escapulario de la Virgen del Carmen es una devoción muy extendida entre los papas. Juan Pablo II la vivió durante toda su vida. “No era ningún secreto que él ha llevado el escapulario toda su vida y habló de él, como una expresión de su particular amor por la Virgen María” (P. Miceal O´Neill, Carmelita).

La Santísima Virgen María quiere revelarnos de manera especial el escapulario. En las apariciones de Fátima, reporta Lucia, hoy Hermana María del Inmaculado Corazón, que, en la última, la Virgen se apareció vestida con el hábito carmelita y con el escapulario en la mano. Y recordó que los verdaderos hijos de Ella lo usaran y que lo llevaran con reverencia. También que los que se consagraran a ella lo usaran como signo de dicha consagración.

La Promesa del Escapulario del Carmen

El escapulario carmelita es una manifestación de la protección de la Madre de Dios a sus devotos. Desde que el 16 de julio 1251 la Virgen del Carmen se apareció a San Simón Stock, y le dijo: «El que muera con el escapulario no padecerá el fuego eterno». No se trata de un asunto de poca importancia, decía Pío XII, alcanzar la vida eterna en virtud de la promesa hecha por la Santísima Virgen.

Muchos Papas, santos y teólogos han explicado que esta promesa significa que quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de La Santísima Virgen María a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia o la gracia de la contrición. Significa que la Virgen como dispensadora de gracias, nos ayudara a morir en estado de gracia, sin pecado grave o morir habiendo tenido un auténtico arrepentimiento.

El Privilegio Sabatino

Este privilegio se basa en una bula que fue proclamada por el Papa Juan XXII, también reconocida por Pío XII, después de la promesa de la Santísima Virgen María realizada durante una aparición.

En su bula llamada Sabatina, el papa Juan XXII afirma que quienes usan el escapulario serán rápidamente librados de las penas del purgatorio el sábado (día que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) que sigue a su muerte, a través de una intercesión especial de la Santísima Virgen María.

Condiciones para que el privilegio Sabatino se pueda realizar:

Que usen el escapulario con fidelidad.

Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
Rezar diariamente a la Santísima Virgen María. Buscar la comunión con ella por medio de la oración.
Participar con frecuencia de los sacramentos de la Iglesia, de la Eucaristía y de la confesión.
El Papa Pablo V confirmó en una proclamación oficial que se podía enseñar acerca del privilegio sabatino a todos los creyentes.

Las ventajas del privilegio sabatino fueron confirmadas por la Sagrada Congregación de las Indulgencias, el 14 de julio de 1908.


Imposición del Escapulario

Cualquier sacerdote puede imponer el escapulario al devoto que lo solicite. Son muchos, los cristianos que le piden a los carmelitas que se lo impongan con una pequeña oración.

Tiene que ser bendecido por un sacerdote e impuesto por el mientras reza: «recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que, por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna»

Papa San Juan Pablo II escribió en relación con el escapulario: “Es un signo de la protección continua de la Santísima Virgen, no sólo a lo largo de la vida, sino también en el momento de la transición hacia la plenitud de la gloria eterna.”


El escapulario nos une a María

Como un signo de consagración a María, la Madre de Dios, fue y sigue siendo muy importante. El uso del escapulario, es un compromiso a vivir las virtudes de María.

A través del escapulario de la Virgen del Carmen la familia carmelita desea compartir los dones de Dios y, de manera particular, el amor maternal de María, con todos aquellos que desean ser incluidos. María se hace cargo del cuerpo de Cristo: la Iglesia, del mismo modo como cubrió en pañales a su hijo cuando nació. El escapulario es un símbolo que expresa la protección de María para la persona que lo viste. Una madre ayuda al niño a crecer: María nos ayuda a ser lo que Dios sabe que podemos ser, y una madre enseña a su hijo a través del ejemplo. En Canaán, nos dice: “Hagan lo que él les diga.” (Juan 2,5). Al mirarla aprendemos lo que significa ser un seguidor de Cristo.

Es un recordatorio del compromiso de María para nosotros y nuestro compromiso con María. Es un recordatorio de su constante presencia en nuestras vidas y su interés en nosotros. Ella es realmente una madre y una hermana que nos conduce y nos guía a Cristo en el que nos encontramos con la salvación. Está con nosotros en la vida y en la muerte: “Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte”.

“Señor, has que todos los que visten el escapulario con devoción, se vistan también con las virtudes de María para disfrutar de su incansable protección.”

Sor Lucía de Fátima: ¿Por qué el escapulario de la Virgen y el rosario son inseparables?

Sor Lucía fue una de las videntes de la Virgen de Fátima en 1917 y en aquel entonces explicó por qué el escapulario de la Virgen y el rosario son inseparables.

En septiembre de 1949, una de las videntes de la Virgen de Fátima, Sor Lucía, le reveló al sacerdote carmelita Donald O’Callaghan que la Madre de Dios le dijo que “vendría como Nuestra Señora del Carmelo, y su interpretación era que la devoción del escapulario agradaba a la Virgen y que Ella deseaba que se propagara”.

Esto sucedió durante la última aparición de la Virgen Fátima el 13 de octubre de 1917 y aunque en sí, no el dijo nada sobre el escapulario, cuando el sacerdote le preguntó a Sor Lucía si creía que este era parte del mensaje de Fátima, ella respondió que “el escapulario y el rosario son inseparables”.

Asimismo, agregó que “el escapulario es un signo de consagración a Nuestra Señora”.

Sor Lucía de Fátima: ¿Por qué el escapulario de la Virgen y el rosario son inseparables?

Posteriormente, el 11 de febrero de 1950, el Papa Pío XII animó a “colocar en primer lugar, entre las devociones marianas, el escapulario que está al alcance de todos”, y más tarde, durante la fiesta de la Asunción de la Virgen de ese mismo año, Sor Lucía volvió a hablar sobre la aparición de la Virgen del Carmen y el escapulario.

En esta ocasión el mensaje estuvo dirigido al Padre Howard Raffterty, también carmelita, quien le contestó que “en muchos libros sobre Fátima, los autores no consideran al escapulario como parte integrante del mensaje”, a lo que ella respondió:

“Ah, hacen mal, Nuestra Señora quiere que todos usemos el escapulario”, refirió la religiosa.»

Por último, Sor Lucía indicó que con lo hecho por el Papa Pío XII en 1950, ahora todo el mundo debería referirse al escapulario como señal de consagración y que nadie debería de estar en desacuerdo.

“Ahora ya el Santo Padre lo confirmó a todo el mundo diciendo que el escapulario es señal de consagración y nadie puede estar en desacuerdo”


Fuente: CARF-Centro Informativo Romano

Con la colaboración de:

Opusdei.org
Carmelitas.org
Museocarmenalto.gob.ec
Figueroa, M. Antonia. “El escapulario: insignia de devoción mariana”
Marcelo del Niño Jesús. (1929). Instrucciones sobre la devoción al escapulario de Nuestra Señora del Carmen
Corazones.org