Novena a Santa María Madre de Dios y Reina de la Paz.

Novena a Santa María Madre de Dios y Reina de la Paz.

21 de diciembre de 2021 0 Por admin

Día 1

La Inmaculada Concepción de la Madre de Dios

«¡Toda hermosa eres, amada mía, no hay tacha en ti!» 

Cantar de los Cantares 4:7


Mensaje, 25 de diciembre de 1996

“¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes de una manera especial, llevando en mis brazos al Niñito Jesús, y los invito, hijitos, a abrirse a Su llamado. El los invita al gozo. Hijitos, vivan gozosos los mensajes del Evangelio que les repito desde el tiempo en que estoy con ustedes. Hijitos, Yo soy su Madre y deseo revelarles al Dios del amor y al Dios de la paz. No quiero que sus vidas se desarrollen en la tristeza, sino que se realicen en el gozo por la eternidad, conforme al Evangelio. Sólo de este modo sus vidas tendrán sentido. Gracias por haber respondido a mi llamado!”


“A menudo, cuando se lleva un vacío en el corazón, no se está consciente de ello y se buscan cosas con qué llenar dicho vacío. Muchas veces, esto da comienzo al camino de las personas. Si el corazón está vacío, ello es frecuentemente el punto de partida para que muchos busquen lo que es malo. Es en el vacío del alma que comienza el uso de las drogas o el alcohol. Es en el vacío del alma que la violencia es posible. Este es también el caso para todos los demás sentimientos, actitudes y hábitos negativos. Muchas veces, al oír el testimonio de personas que se han convertido, nos enteramos que fue el vacío de su alma lo que las llevó a pecar. Por eso, es importante que nos decidamos por la oración, a fin de llegar descubrir en la oración la plenitud de la vida, plenitud que se transforma en fortaleza para librarnos del pecado, de los malos hábitos y llevar una vida digna de un ser humano.” (Fray Slavko Barbaric, 28 de Julio de 1997)


Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies las plegarias que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita!


Reflexión

Ya que Dios crea un alma inmortal a través de la unión conyugal del hombre y la mujer, la concepción de toda persona humana es sagrada. Dios llama a la existencia a la persona con su amor, incluso si la concepción se da   por un acto de lujuria o violencia.

Cuando la Virgen María fue concebida en el seno de su madre, Dios creó su alma inmortal y la llenó de su vida divina. En la Inmaculada Concepción, Dios redimió en forma especialísima a María preservándola del Pecado Original en previsión de los méritos de Cristo, el Salvador. Desde el primer instante de su vida, María era de una hermosura plena, llena de gracia (Lc 1:28), sin ningún rastro de egoísmo ni inclinación al pecado y con una libertad sin igual para amar a Dios y a todos los demás. En la concepción de María, Dios la dotó de las armas para destruir el reino de Satanás (Gen 3:15). La caridad de Cristo llenó a María desde el primer instante de su existencia, dentro del vientre de su madre.

Con estas palabras proclamó el Papa Pío IX el Dogma de la Inmaculada Concepción: Declaramos, pronunciamos y decimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, desde el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios Todopoderoso, en previsión de los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano, fue preservada de toda mancha del pecado original, es doctrina revelada por Dios y por consiguiente debe ser creída  firme y constantemente por todos los fieles.

La buena noticia de la Inmaculada Concepción es que hay más amor en el alma inmaculada de María que mal en el mundo. En su Inmaculada Concepción, Dios dotó a María de la capacidad para dar su sí libremente a su plan de salvación en Cristo y para ayudarnos a nosotros, sus hijos, a decir también que sí.


Coloquio:

Dios, Padre nuestro, Te damos gracias porque eres nuestro Padre, porque nos llamas a Ti y porque anhelas estar con nosotros. Gracias, porque en la oración, siempre es posible encontrarnos Contigo. Líbranos de todo lo que sofoca en nuestro corazón el anhelo de estar Contigo. Líbranos de nuestro orgullo y egoísmo, de nuestra superficialidad y despierta en nosotros el profundo anhelo de encontrarnos Contigo. Perdónanos, porque muchas veces nos distanciamos de Ti y luego Te culpamos por nuestro sufrimiento y soledad. Te damos gracias porque quieres que, en Tu nombre, oremos por nuestras familias, por la Iglesia y por el mundo entero. Por favor, danos la gracia de abrirnos al llamado de la oración. Bendice a todos los que oran y que, en la oración, puedan encontrarse Contigo y a través de Ti, encuentren el sentido de la vida. Concede también a todos los que oran el gozo que sólo puede venir de la oración. Te rogamos también por todos los que han cerrado sus corazones a Ti, que se han distanciado de Ti porque en estos momentos les va bien. Pero también Te pedimos por todos aquellos que, a causa de su sufrimiento, Te han cerrado sus corazones. Abre nuestros corazones con Tu amor, a fin de que por medio de Tu Hijo Jesucristo seamos testigos de Tu amor en este mundo. Amén.

Fra. Slavko , Medjugorje, Medjugorje, Julio 28 de 1997


Oración

Dios, Padre Todopoderoso, en el momento de nuestra concepción llamaste a cada uno de nosotros a la existencia con tu amor. Amaste a María asombrosamente en su Inmaculada Concepción, preservándola de heredar el pecado de Adán por los méritos anticipados del Salvador. La preparaste en su concepción para ser la Madre y compañera de tu Hijo y nuestra madre amorosa. Concede a toda persona una reverencia cada vez más honda hacia tu presencia y acción creadora en la concepción humana. Ayuda a todos a reconocer el mal que hay en el aborto y la anticoncepción, y todos los pecados que ofenden a nuestro Dios Creador. Que en el abrazo maternal de María, todos promuevan la veneración a la vida humana en nuestras naciones. Te lo pedimos por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.


Se reza el Santo Rosario…