No es bueno vivir desconectados de Dios

No es bueno vivir desconectados de Dios

20 de julio de 2021 0 Por admin

También podemos ser tan malcriados, como para ser incapaces de esperar el tiempo de Dios…

Padre Slavko…


Mensaje, 25 de abril de 1997 

“¡Queridos hijos! Hoy día los invito a unir su vida a Dios Creador, pues sólo así su vida tendrá sentido y comprenderán que Dios es amor. Dios me envía a ustedes por amor, para ayudarlos a comprender que sin El no hay futuro ni gozo, y sobre todo, no hay salvación eterna. Hijitos, los invito a dejar el pecado y a aceptar la oración en todo tiempo, con el fin de que en la oración puedan llegar a conocer el sentido de su vida. Dios se dona a quién lo busca. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”


No es bueno que nosotros, como seres humanos, estemos desconectados, aislados o apartados de Dios. Por esta razón, Nuestra Señora nos dice que abandonemos el pecado, que superemos el pecado y todas las consecuencias del mismo y que estemos abiertos a Dios que quiere ayudarnos. En muchos mensajes, Nuestra Señora nos pide que abramos nuestro corazón y permitamos a Dios que ocupe el primer lugar en nuestra vida. Realmente no debemos tener miedo de Dios. El quiere servirnos. Cuando dice, «Yo soy el pan de vida,» quiere nutrir nuestra alma. Cuando dice, «Yo soy el Camino, Yo soy el Buen Pastor»–todo lo que dice, El quiere y desea servirnos. De este modo, por supuesto, entendemos cómo Dios es amor y encontramos el sentido de la vida. María es nuestra Madre. Ella nos conoce y ve nuestra situación. Por esta razón, nos dice:

DIOS ME ENVIA A USTEDES POR AMOR PARA QUE PUEDA AYUDARLOS A COMPRENDER QUE SIN EL NO HAY FUTURO NI GOZO Y, SOBRE TODO, NO HAY SALVACION ETERNA

Esto es lo que debemos realmente tratar de entender–que sin Dios, no tenemos futuro. Es lo mismo que si Nuestra Señora nos dijera: «sin Dios, no pueden tener la Luz, vivirán en la oscuridad.» «Sin Dios, que es la Vida, estarán muertos.» Es lo mismo que si dijera: «Dios es gozo, sin El, vivirán en la tristeza.» En este punto, encontramos el problema más grave de nuestro tiempo, probablemente en todo tiempo para cualquier persona. En nuestra soberbia, tratamos de construir nuestro futuro, obtener nuestro gozo sin Dios. Es el error fundamental. En este momento, sólo podemos decir: «Señor, Te damos gracias por enviarnos a Nuestra Señora, a nuestra Madre María, la Reina de la Paz.» Y es que mucha gente ha encontrado el amor, la paz y el sentido de la vida a través de Ella. Mucha gente ha abandonado el pecado y ha encontrado el camino verdadero para su futuro y ha abierto su corazón al gozo que proviene de Dios. De igual modo, mucha gente se está abriendo a esforzarse por la salvación eterna. En una ocasión, el Papa dijo, «Medjugorje ha ayudado a mucha gente a experimentar las realidades ‘sobrenaturales’.» Es exactamente lo que Nuestra Señora trata de enseñarnos y ayudarnos a comprender. De nuevo Nuestra Señora nos invita:

HIJITOS, LOS INVITO A ABANDONAR EL PECADO Y ACEPTAR LA ORACION EN TODO TIEMPO, A FIN DE QUE EN LA ORACION LLEGUEN A CONOCER EL SENTIDO DE SU VIDA

La oración es un encuentro con Dios. Encontrándonos con El, descubriremos el sentido de nuestra vida, por qué existimos o cuál es nuestra tarea. Entenderemos por qué debemos amar, cuál es el sentido del sufrimiento, por qué necesitamos perdonar y por qué debemos dar a otros y aceptarlos como son. Estaremos, a través de la oración, en Dios y Dios estará dentro de nosotros y seremos testigos de Su presencia y Su amor. Sólo cuando oramos, podemos llegar a comprender que debemos esforzarnos y mirar hacia la salvación eterna. Cuántas veces nos ha dicho Jesús en el Evangelio, » De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?» San Pablo dice, «el sufrimiento de esta vida no puede compararse a lo que Dios tiene reservado a aquellos que le aman.» Cuántas veces encontramos en la Biblia, que esta vida es pasajera. Debemos ser «libres» en este mundo y, en esa «libertad», debemos amar y mirar hacia la salvación eterna. Es algo terrible ser condenados a la «ausencia eterna de Dios y Su amor.» Sabemos que el fin existe y que la salvación significa estar en el paraíso por siempre con Dios en el amor y la paz o estar alejados de Dios en un aislamiento eterno. Sólo podemos pedirle a Dios que nos revele este amor y nos dé la gracia de ver continuamente que lo que hacemos es por la salvación eterna de nuestras almas. Al final de este mensaje, Nuestra Señora nos dice:

DIOS SE DA A QUIEN LO BUSCA

Con esta aseveración, Ella toca de nuevo el problema más profundo de nuestra relación con Dios. Dios se da a Sí mismo, El lo dio todo, incluso a Su propio Hijo Jesús para salvarnos. El es rico en paz, en amor, en perdón, en misericordia. El problema es– Lo buscamos o no Lo buscamos? Para nosotros, es importante preguntarnos una vez más, Qué es lo que nos impide buscar a Dios? La respuesta puede ser muy simple–nuestras falsas esperanzas nos impiden buscar a Dios. El hecho de que estemos escuchando a falsos profetas nos impide buscar a Dios. Al escuchar a tales profetas, nuestras pasiones, nuestras ataduras al materialismo, nuestros malos hábitos y nuestros pecados se convierten en los muchos obstáculos que ciegan nuestros ojos cada día, impidiéndonos buscar a Dios. La gracia más grande que Dios da a las personas que vienen a Medjugorje es la de comenzar a buscarLo. Todo aquel que comienza a orar, ayunar, ir a Misa, acudir a los sacramentos, ha sido movido a buscar a Dios. Todos los que Lo buscan, Lo encontrarán. Debemos ser pacientes en buscar y encontrar a Dios. Corremos el peligro constante de ser como el niño que quiere todo lo que pide inmediatamente. También podemos ser tan malcriados, como para ser incapaces de esperar el tiempo de Dios. Cuando nos volvemos impacientes y no estamos dispuestos a esperar el tiempo de Dios, podemos comenzar a tener problemas con nuestra oración. Si Dios no responde en nuestro momento y cuando pensamos que debe respondernos, dejamos de orar. La gracia más grande que podemos recibir y la cual debemos pedir, es la de buscarLo en los tiempos buenos y también cuando sintamos o no el amor de Dios o Su presencia. En uno de los mensajes en que nos enseña a orar, Nuestra Señora nos dice: «Busquen a Dios no según sus necesidades, sino de acuerdo a Su amor.» Esta conversión en la oración significa que, si buscamos a Dios sólo cuando Lo necesitamos, esto no es suficiente. Nos cansamos de orar y nos cansamos de Dios. Muy a menudo, no recibimos lo que pedimos en el lapso que queremos y por tanto, nos cansamos y comenzamos a pensar que Dios no nos ama. Cuando comencemos a buscar a Dios a causa de Su amor, jamás nos cansaremos y querremos buscarLo más y más. Esta es la lógica del amor. Cuando amamos, buscamos a quienes amamos y nunca nos cansamos de buscarlos. Dios nos promete el amor auténtico, la paz auténtica, la vida auténtica y la luz auténtica. A través de María, Dios nos está llamando porque Ella es la auténtica Profeta y Reina de los Profetas. En este mundo, hay muchos falsos profetas. Si se nos hacen promesas para una vida mejor, sin cambiar nuestra vida con y en Dios, esto puede considerarse como de un falso profeta. También podemos ser falsos profetas para nosotros mismos, para nuestros hijos– y los maestros para los estudiantes y las esposas para los esposos. Cuando tratamos de que las cosas ‘vayan bien’, sin tratar de ‘hacer el bien’, esto puede ser un problema. Si oramos, si buscamos a Dios, El se revelará a nosotros. Que estas palabras nos conforten y nos consuele…

Fra. Slavko , Medjugorje,

San Marino (Italia), Abril 28 de 1997