«Ningún profeta es bien recibido en su propia tierra» (San Lucas 4, 24)

«Ningún profeta es bien recibido en su propia tierra» (San Lucas 4, 24)

1 de febrero de 2022 0 Por admin

«Vigilantes en la oración y decididos en el bien.» (Mensaje 25 de Enero 2022)


Esta afirmación del Señor va acompañada con la certeza de la palabra que acaba de proclamar y con el preambulo de los Milagros.
En corazónes con hambre de misericordia y compasión, la evidencia del amor de Dios, en los gestos de su providencia, como en los signos sobrenaturales de los milagros que tanto ocurren en nuestras vidas son cotidianos para los corazones humildes pueden reconocer.

El corazón sumergido en la soberbia y en la vanidad, todo se enceguece, y ya no reconoce ni experimenta anhelo de conocer y gustar de lo bueno y lo verdadero, sino que se hace amargo y venenoso.

Y como libremente no quizo reconocer ninguna señal. porque su corazón estaba estructurado sus propias trampas, solo hay sequedad y hambre insatisfecha en su su interior. No quiere recibir ni tampoco tiene nada auténtico para dar. Se endurece como piedra, y se reviste de la armadura de la apariencia de plenitud, pero que se sosotiene solo de sus estrategias, alianzas rentables y tesoros vacíos.

Pero irrumpe el profeta con una fuerza cuyo poder no tiene parámetro mundanos, y que radica en el misterio y la trascendencia de la verdad. Porque la palabra que anuncia el profeta del Antigua Testamento es la Palabra que estaba en el principio y que es la luz que San Juan Bautista presenta como el Cordero de Dios y que se encarna para resplandecer en medio de las tinieblas.

Por todos los empeños que se haga para opacar esta verdad que proclama el profeta, siempre terminrá resplandeciendo, disipando las tinieblas, liberando a los cautivos y oprimidos y dando la visión a los ciegos (Lc. 4, 18).

En Israel eran ungidos en el nombre de Dios los que le eran consagrados para una misión que habían recibido de Él. Éste era el caso de los reyes, de los sacerdotes y, excepcionalmente, de los profetas. Éste debía ser por excelencia el caso del Mesías que Dios enviaría para instaurar definitivamente su Reino. El Mesías debía ser ungido por el Espíritu del Señor a la vez como rey y sacerdote, pero también como profeta. Jesús cumplió la esperanza mesiánica de Israel en su triple función de sacerdote, profeta y rey.

De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo» (Heb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre.

Dios vino con humildad para que el hombre pueda justamente imitarle; Si permaneciera por encima de ti, ¿cómo habrías podido imitarlo? Y, sin imitarlo, ¿cómo podrías ser curado? Vino con humildad, porque conocía la naturaleza de la medicina que debía administrarte: un poco amarga, por cierto, pero saludable. (San Agustín)

Por eso los auténticos profetas no gozan de popularidad, ni de la aprobación de la mayoría. Su forma de actuar, pensar y sus afirmaciones no son acogidas porque cuestionan, examinan, acusan, pero rectifican, desarraigan de las vaguedades y liberan.

«Vino Cristo y, con preferencia a los demás, anunció a los israelitas las faustas y preclaras gestas de su presencia; vino, además, para proclamar el año de gracia del Señor, el día del desquite. Año de gracia fue aquel en que, por nosotros, Cristo fue crucificado. Fue entonces cuando nos convertimos en personas gratas a Dios Padre y cuando, por medio de Cristo, dimos fruto. Es lo que él nos enseñó, cuando dijo: Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. Por Cristo, vino efectivamente el consuelo sobre los afligidos de Sión, y su ceniza se trocó en gloria. De heclo, dejaron de llorarla y de lamentarse por ella, y comenzaron, en el colmo de su alegría, a predicar y anunciar el evangelio». (San Cirilo de Alejamdría)

La madre que es constante en iluminar a sus hijos, el padre que es honesto en custodiar la integridad del hogar, los abuelos persevanrentes en sus consejos, los hijos sacriificándose por los demas, anuncian la virtud del bien y la fuerza de la verdad.

Cuando en casa alguien se postra a rezar, cuando en el colegio alguien con valentía se distancia de las drogas, cuando en el hospital alguien custodia la vida naciente, cuando en la oficina del trabajo alguien defiende la honra del empleado ausente, entonces hay un profeta se trasciende las barrreras de la mundanidad y la vaniidad.

La salvación se dirige a los pobres. Que ha comenzado el tiempo de salvación y que ya está presente el portador de ella, es algo que sólo se puede saber mediante la audición de este mensaje; no se ve ni se experimenta. El mensaje exige la fe, la fe viene de oír, es respuesta a una interpelación.

La predicción que ahora se cumple es el programa de Jesús, que no lo ha elegido él mismo, sino que le ha sido prefijado por Dios. Él es enviado por Dios; por medio de é! visita Dios mismo a los hombres. Hoy ha tenido lugar la visita salvadora, que no se debe desperdiciar.

Jesús actúa de palabra y de obra, enseñando y sanando. Que ha comenzado el tiempo de salvación y que ya está presente el portador de ella, es algo que sólo se puede saber mediante la audición de este mensaje; no se ve ni se experimenta. El mensaje exige la fe, la fe viene de oír, es respuesta a una interpelación.

La predicción que ahora se cumple es el programa de Jesús, que no lo ha elegido él mismo, sino que le ha sido prefijado por Dios. Él es enviado por Dios; por medio de é! visita Dios mismo a los hombres. Hoy ha tenido lugar la visita salvadora, que no se debe desperdiciar.

Jesús actúa de palabra y de obra, enseñando y sanando.

Cuando Jesús proclama: «Hoy se ha cumplido el pasaje de la Escritura», anuncia que ha llegado el espíritu de la liberación definitiva. Alude a una verdad fundamental, a la exigencia de conversión-liberación ínsita en todo corazón humano. Todos estamos incluidos: los cristianos que en nuestro mundo interior somos todavía paganos y los que, aunque parezcan completamente extraños a la fe, con frecuencia albergan no pocas chispas del fuego evangélico.

Ese profeta que es perseguido sin embargo permanece, prevalece, trasciende y es feliz: está amando la voluntad de su Padre…

Y la voluntad del Padre amado por el Hijo no defrauda jamaz, por que no es cambiante, por que no actua con bajeza, ni es ogulloso, ni es injusto y se regocija con la verdad:

Mensaje 25 de Enero 2022

“¡Queridos hijos! Hoy los invito a regresar a la oración personal. Hijitos, no olviden que Satanás es fuerte y quiere atraer hacia sí mismo cuántas almas sea posible. Por eso, estén vigilantes en la oración y decididos en el bien. Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”


Atentamente Padre Patricio Romero