«Los presento ante el Señor…»

«Los presento ante el Señor…»

6 de febrero de 2021 0 Por admin

Esclavitud de Amor a María Reina de la Paz, día 26

CONOCIMIENTO DE MARÍA

 CONOCER A MARÍA PARA CONOCER A JESÚS


Letanías al Espíritu Santo

Señor, Ten piedad de nosotros.

Cristo,Ten piedad de nosotros.

Señor, Ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, Escúchanos.

Dios, Padre celestial, Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo Redentor del mundo,Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo,Ten piedad de nosotros.

Trinidad Santa, un solo Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu, que procedes del Padre y del Hijo,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del Señor, que al comienzo de la creación incubando las aguas las fecundaste,Ten piedad de nosotros.

Espíritu por cuya inspiración hablaron los santos hombres de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que das testimonio de Cristo,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de verdad que nos instruyes sobre todas las cosas,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que fecundas a María,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del Señor que llenas todo el orbe,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de Dios que habitas en nosotros,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de sabiduría y entendimiento,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de consejo y fortaleza,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de ciencia y piedad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de temor del Señor,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de gracia y misericordia,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de fuerza, dilección y sobriedad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de fe, esperanza, amor y paz,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de humildad y castidad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de benignidad y mansedumbre,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de gracia multiforme,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que escrutas hasta los secretos de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inenarrables,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que descendiste sobre Cristo en forma de paloma,Ten piedad de nosotros.

Espíritu en el cual renacemos,Ten piedad de nosotros.

Espíritu por el cual se difunde la caridad en nuestros corazones,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de adopción de los hijos de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que apareciste sobre los discípulos en forma de lenguas de fuego,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del que los apóstoles quedaron henchidos,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como quieres,Ten piedad de nosotros.

Sednos propicio, Perdónanos, Señor.

Sednos propicio, Escúchanos, Señor.

De todo mal, Líbranos Señor.

De todo pecado, Líbranos Señor.

De las tentaciones e insidias del diablo, Líbranos Señor.

De toda presunción y desesperación, Líbranos Señor.

De la resistencia a la verdad conocida, Líbranos Señor.

De la obstinación y de la impenitencia, Líbranos Señor.

De la impureza de la mente y del cuerpo, Líbranos Señor.

Del espíritu de fornicación, Líbranos Señor.

De todo espíritu malo, Líbranos Señor.

Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo, Líbranos Señor.

Por la concepción de Jesús, hecha por tu operación, Líbranos Señor.

Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán, Líbranos Señor.

Por tu advenimiento sobre los discípulos, Líbranos Señor.

En el día del juicio, Líbranos Señor.

Nosotros, pecadores, te rogamos, óyenos.

Para que, así como vivimos por el Espíritu obremos también por el Espíritu, te rogamos, óyenos.

Para que, recordando que somos templo del Espíritu Santo, no lo profanemos, te rogamos, óyenos.

Para que, viviendo según el espíritu, no accedamos a los deseos de la carne, te rogamos, óyenos.

Para que por el espíritu mortifiquemos las obras de la carne,  te rogamos, óyenos.

Para que no te contristemos a ti, Espíritu Santo de Dios,  te rogamos, óyenos.

Para que seamos solícitos en guardar la unidad de espíritu en el vínculo de la paz,  te rogamos, óyenos.

Para que no creamos a todo espíritu,  te rogamos, óyenos.

Para que sepamos discernir los espíritus, si son o no de Dios,  te rogamos, óyenos.

Para que renueves en nosotros el espíritu de rectitud, te rogamos, óyenos.

Para que nos confirmes por tu espíritu soberano,  te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten misericordia de nosotros.

Oremos: 

Te pedimos, Señor, que nos asista la fuerza del Espíritu Santo para que purifique convenientemente nuestros corazones y nos preserve de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


CONOCIMIENTO DE MARÍA

CONOCER A MARÍA PARA CONOCER A JESÚS


SAN LUCAS 2, 8 -19  

“Había en la región unos pastores que moraban en el campo y estaban velando las vigilias de la noche sobre su rebaño. Se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió con su luz, y quedaron sobrecogidos de temor. Díjoles el ángel: No temáis, os anuncio una gran alegría que es para todo el pueblo: Os ha nacido hoy un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Esto tendréis por señal: encontraréis al Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Al instante se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, alabando a Dios, diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.” Así que los ángeles se fueron al cielo, se dijeron los pastores unos a otros: Vamos a Belén a ver esto que el Señor nos ha anunciado. Fueron con presteza y encontraron a María, a José y al Niño acostado en un pesebre, y viéndole, contaron lo que se les había dicho acerca del Niño. Y cuantos les oían se maravillaban de lo que decían los pastores.

 María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón.”


Mensaje 25 de diciembre de 1998

“¡Queridos hijos! Hoy, en el cumpleaños de mi Hijo, mi corazón está lleno de inconmensurable gozo, amor y paz. Como su Madre, Yo deseo que cada uno de ustedes sienta ese mismo gozo, paz y amor en el corazón. Por eso, no teman abrir su corazón y rendirse completamente a Jesús, porque sólo así El podrá entrar en su corazón y llenarlo de amor, paz y gozo. Yo los bendigo con mi bendición maternal’.”


“Quien bendice da algo y se vuelve, pues, una nueva persona para el otro. Se trata de una nueva relación.

Cuando Dios nos bendice, sabemos que El nos ama y que está con nosotros. Cuando María nos trae la bendición de Dios, nos está dando lo mismo que Dios nos da a través de Su bendición. Cuando nosotros bendecimos, establecemos de nuevo esa relación que se perdió en el Paraíso a causa del pecado. Cuando Dios creó al hombre, tuvo una relación de amistad con él, a quien le había dado todo porque era «bendito»; pero el hombre pecó al actuar en desobediencia a Dios y de ese modo perdió Su amistad. Perdió esta bendición y Dios dijo a la serpiente –que es Satanás– que sería «maldita», pero los efectos del pecado, la maldición, también recayeron sobre el hombre. Perdió la amistad con Dios y tuvo que abandonar el Paraíso. Surgió una mala relación, una relación adversa entre el hombre y Dios, entre el hombre con el hombre, pero también entre el hombre y la naturaleza, porque la naturaleza entera también se volvió contra el hombre.

Por la Biblia sabemos, por ejemplo, que Dios bendijo a Abraham con una bendición especial, diciéndole que a través de él toda la humanidad sería bendecida y que Dios bendeciría a quienes él bendijera. Dios le dijo a Abraham que él sería una bendición para los demás. También Noé fue bendecido de un modo especial y su bendición pasó a sus hijos, de tal modo que también ellos pudieran renovar el mundo con un nuevo espíritu. Cuando María fue a ver a Isabel, Isabel la saluda como «bendita entre las mujeres» y cuando Zacarías recupera el habla, bendice a Dios. En esta bendición decimos que se encuentra la dimensión escatológica y esto significa, que quien bendice está preparando el camino al Mesías.” (Padre Slavko Barbaric)


“María es la Reina del cielo y de la tierra por la gracia, como Jesús es Rey por naturaleza y por conquista; pues el reino de Jesucristo consiste principalmente en el corazón y en el interior del hombre, según estas palabras: «El reino de Dios está dentro de vosotros», del mismo modo el reino de la Santísima Virgen está principalmente en el interior del hombre, es decir, en las almas, y en las almas es en donde principalmente está más glorificada con su Hijo que en todas las criaturas visibles, y podemos llamarla con los santos, Reina de los corazones.”  (Tratado de la V. D. 12-38)


Ave Maris Stella

Salve, estrella del mar, Madre santa de Dios y siempre Virgen, feliz puerta del cielo.

Aceptando aquel «Ave» de la boca de Gabriel, afiánzanos en la paz al cambiar el nombre de Eva.

Desata las ataduras de los reos, da luz a quienes no ven, ahuyenta nuestros males, pide para nosotros todos los bienes.

Muestra que eres nuestra Madre, que por ti acoja nuestras súplicas.

Quien nació por nosotros, tomando el ser de ti.

Virgen singular, dulce como ninguna, líbranos de la culpa, haznos dóciles y castos.

Facilítanos una vida pura, prepáranos un camino seguro, para que viendo a Jesús, nos podamos alegrar para siempre contigo.

Alabemos a Dios Padre, glorifiquemos a Cristo soberano y al Espíritu Santo, y demos a las Tres personas un mismo honor. Amén.


Mensaje, 25 de diciembre de 1987

“¡Queridos hijos! Alégrense Conmigo: mi Corazón se regocija a causa de Jesús, a Quien quiero regalarles en este día. Yo deseo que cada uno de ustedes abra su corazón a Jesús, Yo se los doy con amor. Deseo, queridos hijos, que Dios los transforme, los instruya y los proteja. Hoy oro por cada uno de ustedes de manera especial y los presento ante el Señor, para que El Se revele a ustedes. Los invito a la verdadera oración del corazón, a fin de que su oración sea un encuentro con el Señor. Concedan al Señor el primer lugar en sus vidas cotidianas. Hoy los invito con gran seriedad a obedecerme y a hacer todo lo que Yo les digo. Gracias por haber respondido a mi llamado!


“El entregarse así a Jesús por María es imitar a Dios Padre, que no nos ha dado a Jesús sino por María, y que no nos comunica sus gracias sino por María; es imitar a Dios Hijo, que no ha venido a nosotros sino por María, y como nos ha dado ejemplo para que según hizo Él hagamos nosotros, nos ha invitado a ir a Él por el mismo camino que Él ha venido, que es María; es imitar al Espíritu Santo, que no nos comunica sus gracias y dones, sino por María «¿No es justo, dice San Bernardo, que vuelva la gracia a su Autor por el mismo canal por donde se nos ha transmitido?”   (El Secreto de María 35)


Magnificat

Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios,

mi salvador;

porque ha mirado la humillación

de su esclava.

Desde ahora me felicitarán

todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho

obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

–como lo había prometido a nuestros padres–

en favor de Abrahán

y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo,

y al Espíritu Santo.

Como era en el principio,

ahora y siempre,

por los siglos de los siglos.

Amén.


Santo Rosario con  María Santísima Reina de la Paz

Misterios y  Mensajes para el Santo Rosario a la Reina de la Paz

+ Señal de la Cruz

 + Oración al Espíritu Santo

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.

Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones. 

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén

Ven Espíritu Santo por la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María Santísima Reina de la Paz (3 veces)


+  Señor Ten Piedad (cantado o “Yo confieso…”)

+  Credo

+  Petición especial:


MISTERIOS GLORIOSOS

1º  Misterio Glorioso

La Gloriosa Resurrección de Nuestro Salvador

“Especialmente los invito a orar de tal forma que todos aquellos que están lejos de Dios puedan convertirse. Entonces, todos los corazones serán más ricos porque Dios reinará en el corazón de todos los hombres. Por eso, queridos hijos, oren, oren, oren! Que la oración comience a reinar en el mundo entero. Gracias por haber respondido a mi llamado!”  (Mensaje, 25 de agosto de 1989)

2º Misterio Glorioso

La Ascensión de nuestro Redentor al cielo

“Yo estoy con ustedes y deseo introducirlos a mi Corazón y protegerlos, pero ustedes todavía no se han decidido. Por eso, queridos hijos, Yo deseo que ustedes oren para que, por medio de la oración, me permitan ayudarles. Gracias por haber respondido a mi llamado! ”  (Mensaje, 25 de enero de 1992)

3º Misterio Glorioso

La Venido del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y María Santísima

“Si llevan los mensajes en el corazón y los viven, todos se darán cuenta y no habrá necesidad de palabras las cuales sirven sólo a aquellos que no escuchan. Ustedes no tienen necesidad de decirlo con palabras. Ustedes, queridos hijos, sólo tienen que vivir y dar testimonio con su vida. Gracias por haber respondido a mi llamado!”  (Mensaje, 20 de septiembre de 1985)  

4º Misterio Glorioso

La Asunción de nuestra Madre a los cielos

“¡Queridos hijos! Los invito a la oración de corazón. De manera especial, hijitos, los invito a que oren por la conversión de los pecadores, de aquellos que con la espada del odio y sus blasfemias cotidianas traspasan mi corazón y el Corazón de mi Hijo Jesús.”   (Mensaje, 25 de marzo de 1999)

5º Misterio Glorioso

La Coronación de María Santísima como Reina y Soberana de la Creación

“Queridos hijos! Los invito a ser generosos en la renuncia, en el ayuno y en la oración por todos los que están en la prueba, y son sus hermanos y hermanas. De manera especial, les pido que oren por los sacerdotes y por todos los consagrados, para que amen con más fervor a Jesús, para que el Espíritu Santo llene sus corazones de gozo; para que testimonien el Cielo y los misterios celestiales.”  (Mensaje, 25 de septiembre de 2017)


+ 1 Padre Nuestro, 3 Ave María y Gloria por el Santo Padre

+  Salve por los planes de la Reina de la Paz


Letanías Marianas

Señor, ten piedad

Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Dios, Padre celestial, Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, un solo Dios,Ten piedad de nosotros.

Santa María, Ruega por nosotros (emplear esta respuesta de ahora en adelante).

Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las Vírgenes,

Madre de Cristo,

Madre de la Iglesia,

Madre de la divina gracia,

Madre purísima,

Madre castísima,

Madre siempre virgen,

Madre inmaculada,

Madre amable,

Madre admirable,

Madre del buen consejo,

Madre del Creador,

Madre del Salvador,

Madre de misericordia,

Virgen prudentísima,

Virgen digna de veneración,

Virgen digna de alabanza,

Virgen poderosa,

Virgen clemente,

Virgen fiel,

Espejo de justicia,

Trono de la sabiduría,

Causa de nuestra alegría,

Vaso espiritual,

Vaso digno de honor,

Vaso de insigne devoción,

Rosa mística,

Torre de David,

Torre de marfil,

Casa de oro,

Arca de la Alianza,

Puerta del cielo,

Estrella de la mañana,

Salud de los enfermos,

Refugio de los pecadores,

Consuelo de los afligidos,

Amparo de los migrantes,

Auxilio de los cristianos,

Reina de los Ángeles,

Reina de los Patriarcas,

Reina de los Profetas,

Reina de los Apóstoles,

Reina de los Mártires,

Reina de los Confesores,

Reina de las Vírgenes,

Reina de todos los Santos,

Reina concebida sin pecado original,

Reina asunta a los Cielos,

Reina del Santísimo Rosario,

Reina de la familia,

Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN

Te rogamos nos concedas,

Señor Dios nuestro,

gozar de continua salud de alma y cuerpo,

y por la gloriosa intercesión

de la bienaventurada siempre Virgen María,

vernos libres de las tristezas de la vida presente

y disfrutar de las alegrías eternas.

Por Cristo nuestro Señor.

Amén

+  Bendita sea tu Pureza por la Santidad de los Devotos de María Reina de la Paz

+ Señal de la Cruz y cantos