Los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado

Los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado

21 de junio de 2022 0 Por admin

ESCLAVITUD DE AMOR A MARÍA REINA DE LA PAZ




CONOCIMIENTO DE MARÍA



  LA PERFECTA CONSAGRACIÓN A JESÚS

 POR MARÍA








Letanías al Espíritu Santo


Señor, Ten piedad de nosotros.

Cristo,Ten piedad de nosotros.

Señor, Ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, Escúchanos.

Dios, Padre celestial, Ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo Redentor del mundo,Ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo,Ten piedad de nosotros.

Trinidad Santa, un solo Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu, que procedes del Padre y del Hijo,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del Señor, que al comienzo de la creación incubando las aguas las fecundaste,Ten piedad de nosotros.

Espíritu por cuya inspiración hablaron los santos hombres de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que das testimonio de Cristo,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de verdad que nos instruyes sobre todas las cosas,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que fecundas a María,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del Señor que llenas todo el orbe,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de Dios que habitas en nosotros,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de sabiduría y entendimiento,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de consejo y fortaleza,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de ciencia y piedad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de temor del Señor,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de gracia y misericordia,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de fuerza, dilección y sobriedad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de fe, esperanza, amor y paz,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de humildad y castidad,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de benignidad y mansedumbre,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de gracia multiforme,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que escrutas hasta los secretos de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inenarrables,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que descendiste sobre Cristo en forma de paloma,Ten piedad de nosotros.

Espíritu en el cual renacemos,Ten piedad de nosotros.

Espíritu por el cual se difunde la caridad en nuestros corazones,Ten piedad de nosotros.

Espíritu de adopción de los hijos de Dios,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que apareciste sobre los discípulos en forma de lenguas de fuego,Ten piedad de nosotros.

Espíritu del que los apóstoles quedaron henchidos,Ten piedad de nosotros.

Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como quieres,Ten piedad de nosotros.

Sednos propicio, Perdónanos, Señor.

Sednos propicio, Escúchanos, Señor.

De todo mal, Líbranos Señor.

De todo pecado, Líbranos Señor.

De las tentaciones e insidias del diablo, Líbranos Señor.

De toda presunción y desesperación, Líbranos Señor.

De la resistencia a la verdad conocida, Líbranos Señor.

De la obstinación y de la impenitencia, Líbranos Señor.

De la impureza de la mente y del cuerpo, Líbranos Señor.

Del espíritu de fornicación, Líbranos Señor.

De todo espíritu malo, Líbranos Señor.

Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo, Líbranos Señor.

Por la concepción de Jesús, hecha por tu operación, Líbranos Señor.

Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán, Líbranos Señor.

Por tu advenimiento sobre los discípulos, Líbranos Señor.

En el día del juicio, Líbranos Señor.

Nosotros, pecadores, te rogamos, óyenos.

Para que, así como vivimos por el Espíritu obremos también por el Espíritu, te rogamos, óyenos.

Para que, recordando que somos templo del Espíritu Santo, no lo profanemos, te rogamos, óyenos.

Para que, viviendo según el espíritu, no accedamos a los deseos de la carne, te rogamos, óyenos.

Para que por el espíritu mortifiquemos las obras de la carne,  te rogamos, óyenos.

Para que no te contristemos a ti, Espíritu Santo de Dios,  te rogamos, óyenos.

Para que seamos solícitos en guardar la unidad de espíritu en el vínculo de la paz,  te rogamos, óyenos.

Para que no creamos a todo espíritu,  te rogamos, óyenos.

Para que sepamos discernir los espíritus, si son o no de Dios,  te rogamos, óyenos.

Para que renueves en nosotros el espíritu de rectitud, te rogamos, óyenos.

Para que nos confirmes por tu espíritu soberano,  te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten misericordia de nosotros.



Oremos: 


Te pedimos, Señor, que nos asista la fuerza del Espíritu Santo para que purifique convenientemente nuestros corazones y nos preserve de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.





CONOCIMIENTO DE MARÍA


  LA PERFECTA CONSAGRACIÓN A JESÚS

 POR MARÍA





Lucas 1, 28-31


“Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.

El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;

vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.”






Mensaje, 25 de octubre de 1988


“¡Queridos hijos! Los invito a vivir diariamente los mensajes que Yo les doy, especialmente, queridos hijos, porque deseo acercarlos más al Corazón de Jesús. Queridos hijos, hoy los invito a la oración dirigida a mi queridos Hijo Jesús, a fin de que cada uno de sus corazones sean de El y además los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado. Deseo que ustedes se consagren personalmente, como familias y como parroquias, de tal modo que todos ustedes le pertenezcan a Dios a través de mis manos. Por tanto, queridos hijitos, oren para que ustedes puedan comprender la grandeza de este mensaje que les doy. Yo no quiero nada para mí, sino todo por la salvación de sus almas. Satanás es fuerte y, por tanto, queridos hijitos, ustedes, por medio de la oración constante, apriétense fuertemente a mi corazón maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado! ”






“Todo lo que hace María, todas sus actividades como nuestra Madre y Maestra, son una bendición para nosotros. Ella es en todos sus aspectos una verdadera bendición para nosotros, esto no quiere decir que Ella sólo nos repita una expresión. Debemos aprender y con nuestra conversión y nuestra nueva conducta convertirnos en una verdadera bendición para todos los que nos rodean. Porque al fin y al cabo, es una verdadera bendición encontrarse con otros buenos cristianos y ayudarse mutuamente en el caminar de la vida. Cuando María dice que nos lleva a todos en su Corazón, nos expresa especialmente su amor y aceptación de nosotros. Cuando a nivel humano decimos que alguien está en nuestro corazón o está encerrado en nuestro corazón, y como dice una canción, ha perdido la llave del corazón, quiere decir la misma cosa: que vas a permanecer para siempre en mi corazón. No se puede decir mucho al respecto, simplemente debemos aceptarlo, alegrarnos por ello, y creer que María nos lleva a todos nosotros en su Corazón y nosotros debemos hacer todo lo posible para poder permanecer en él. Seguramente, María también nos diría que ha perdido la llave de su Corazón, que permaneceremos para siempre allí, porque como nuestra Madre, siempre nos va a amar a pesar de que momentáneamente, por algún motivo, seamos débiles y orgullosos, nos alejemos un poco de Ella. Siempre va a estar muy cerca de nosotros. Entonces todos debemos dar muchas gracias por todo lo que Ella es para nosotros, por todo lo que nos dice, por todo lo que hace por nosotros, y por todo ello oramos…” (P. Slavko Barbaric)


 




Ave Maris Stella


Salve, estrella del mar, Madre santa de Dios y siempre Virgen, feliz puerta del cielo.

Aceptando aquel «Ave» de la boca de Gabriel, afiánzanos en la paz al cambiar el nombre de Eva.

Desata las ataduras de los reos, da luz a quienes no ven, ahuyenta nuestros males, pide para nosotros todos los bienes.

Muestra que eres nuestra Madre, que por ti acoja nuestras súplicas.

Quien nació por nosotros, tomando el ser de ti.

Virgen singular, dulce como ninguna, líbranos de la culpa, haznos dóciles y castos.

Facilítanos una vida pura, prepáranos un camino seguro, para que viendo a Jesús, nos podamos alegrar para siempre contigo.

Alabemos a Dios Padre, glorifiquemos a Cristo soberano y al Espíritu Santo, y demos a las Tres personas un mismo honor. Amén.





 “Consiste, pues, esta devoción en entregarse enteramente a la Santísima Virgen para ser todo de Jesucristo por medio de María. Es menester entregarse: primero, nuestro cuerpo con todos sus sentidos y sus miembros; segundo, nuestra alma con todas sus potencias; tercero, nuestros bienes exteriores, o sea nuestra fortuna presente y futura; cuarto, nuestros bienes interiores y espirituales, o sea nuestros méritos, nuestras virtudes y nuestras buenas obras pasadas, presentes y futuras; en una palabra: todo lo que tenemos  en el orden de la naturaleza  y en el orden de la gracia, y todo  lo  que  lleguemos  a tener  en  lo porvenir  en el orden de la naturaleza, de la gracia y de la gloria, y esto sin reserva ninguna…”  (Tratado de la V. D. 120-121)







Magnificat


Proclama mi alma

la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios,

mi salvador;

porque ha mirado la humillación

de su esclava.

Desde ahora me felicitarán

todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho

obras grandes por mí:

su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles

de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

–como lo había prometido a nuestros padres–

en favor de Abrahán

y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo,

y al Espíritu Santo.

Como era en el principio,

ahora y siempre,

por los siglos de los siglos.

Amén.





    Bendita sea tu Pureza



+ Señal de la Cruz (Bendición) y canto final.