La renuncia es más que buenos modales…

La renuncia es más que buenos modales…

4 de marzo de 2022 0 Por admin

P. Jozo Zovko sobre la renuncia

Un cristiano que quiere ser más fructífero en su vida y en su familia está dispuesto a rendirse cada día.


“Hoy los invito a hacer obras de caridad con amor y por amor a mí y a sus hermanos y hermanas. Queridos hijos, todo lo que hagan a los demás, háganlo con gran alegría y humildad hacia Dios”. (25 de noviembre de 1990)

Un cristiano que quiere ser más fructífero en su vida y en su familia está dispuesto a rendirse cada día. Nuestra Señora, como la Iglesia, distingue entre ayuno y renuncia. Cuando leas mensajes que contienen un llamado a la renuncia, notarás que están muy cerca del llamado al ayuno. Nuestra Señora pide ayuno los miércoles y viernes, y renuncias y sacrificios todos los días en todas las ocasiones.

El cristiano reconoce, mediante el examen de conciencia, en la oración y en el culto, sus defectos, sus imperfecciones, sus malos hábitos e inclinaciones: su inclinación al juego, a las palabrotas, al alcohol, a la mentira, a la calumnia oa las imágenes obscenas. Vemos y sentimos en nuestros corazones y almas todo lo que crece en nosotros como una mala hierba. Nuestra Señora nos invita a aprender a abandonar todo lo que es negativamente destructivo y pecaminoso. Al aceptar sus mensajes, el hombre adquiere la fuerza para enfrentarse a sí mismo y comienza a orar y trabajar en sí mismo. La renuncia es un trabajo sobre nuestra naturaleza, sobre nuestra alma, sobre nuestra vida. La renuncia es más que buenos modales. Es siempre un sacrificio por amor a Dios y finalmente una imitación de Jesús, de Nuestra Señora y de los santos de la Iglesia.

La madre nos educa en el espíritu evangélico, donde el sacrificio, unido a la oración, es la fuerza del cristiano. Es el poder que le da al proyecto de Nuestra Señora un poder inmenso. De su agradecimiento, uno puede sentir el poder de la gracia que detiene a cada intruso y sus intentos de detener o frustrar el plan de Nuestra Señora. Se siente como si cada una de nuestras víctimas fuera como una transfusión a un paciente gravemente enfermo que está superando su crisis con sangre nueva. Satanás teme al cristiano que ora, que hace sacrificios y penitencia con un corazón entusiasta. Tal apóstol es un mensaje como una familia fiel del Evangelio, vigilante de que el enemigo no irrumpa en la casa. Tal amante de los mensajes es como David, que no teme al enemigo, sino que todo lo hace en nombre de Dios y está bastante seguro de que siempre vencerá. Ningún sacrificio de los fieles es en vano o infructuoso. Toda víctima está liberada y limpia.

Un cristiano que está dispuesto a renunciar a través del sacrificio se libera a sí mismo y su amor propio, sus dudas e incredulidad. Se hace libre y aprende a ser para los demás. El hombre que reconoce la fuerza en el sacrificio se adentra cada vez más en el misterio de la Eucaristía y se sumerge cada vez más poderosamente en la gracia y el don de la oración con el corazón.

Por eso Nuestra Señora encomendó su palabra, su mensaje, a los humildes y abiertos apóstoles del amor del Emir. Las personas víctimas sienten una responsabilidad por la misión y un entusiasmo irresistible en el trabajo. La víctima hace en nosotros un control constante de la llamada y de la respuesta a la misma. Nos libera del miedo y de la oportunidad de caer en la tentación.

En el secreto del corazón, como la Virgen y S. José, hasta el fin sirve fiel y devotamente a su Dios y a su vocación. Atrévete y comienza a vivir como tu Madre te llama. Sé obediente con ella. Lee y medita estas palabras cuidadosamente y con un corazón abierto y te harán un creyente sabio.


Del libro «Cinco Piedras», P. Jozo Zovko

Fuente: medjugorje.news