La Oración Continua

La Oración Continua

8 de julio de 2022 0 Por admin

“El que permanece cerca de Dios, puede estar cerca de los demás también” Fray Slavko Barbaric


Mensaje, 25 de enero de 2000 

“¡Queridos hijos! Hijitos, los invito a la oración continua. Si oran, están más cerca de Dios y Él los va a conducir por el camino de la paz y de la salvación. Por eso hoy los invito a que den paz a los demás. Solamente en Dios está la verdadera paz. Abran sus corazones y conviértanse en dadores de paz y los demás descubrirán la paz en ustedes y a través de ustedes, de tal forma testimoniarán la paz y el amor de Dios que Él les da. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”


Sabemos que María nos invita a orar en casi todos los mensajes desde el principio. También sabemos que hay mensajes en los que repite tres veces esa invitación a la oración. Acá debemos destacar que María no nos pide la oración constante del Rosario, ni que permanezcamos en la Iglesia constantemente, ni que estemos en Adoración todo el tiempo. Esto sería imposible, pero aún así Ella nos pide que oremos sin cesar. Esto quiere decir que primero debemos comprender lo que esto significa y luego lo pongamos en práctica. La oración es un encuentro con Dios, y los encuentros con Dios ocurren de diferentes maneras. Primero en la oración formal, cuando nos tomamos el tiempo para orar o para leer las sagradas Escrituras, cuando asistimos a la Santa Misa tenemos oportunidades especiales de encontrar a Dios. En todas estas formas de encuentro con Dios, lo primero y más importante que debe ocurrir es abrir nuestros corazones a Dios, abrir nuestros corazones a la paz, a la misericordia y al amor de Dios, entonces nuestros corazones se llenarán de todo esto. Cuando esto ocurre en nuestro corazón, podremos salir al encuentro de Dios en cualquier momento y en cualquier lugar. Cuando hago mi trabajo por amor a Dios, cuando hago uso de los talentos que Él me dio por amor hacia Él y hacia los que me rodean, también estoy en contacto con Dios. Una persona que trabaja solícitamente sabiendo todo el tiempo que sus dones provienen todos de Dios y luego muy responsablemente los desarrolla también está en contacto con Dios. Aquel que desarrolla sus talentos y los utiliza para servir a los demás también se encuentra con Dios. Todos sabemos que el encuentro decisivo con Dios debe producirse en la persona. A pesar de eso, existen personas que dicen que otra persona es el Infierno, comúnmente denominados ateos existenciales. Pero no es así para nosotros los Cristianos, cuando decimos que una persona es el Paraíso, queremos decir que hemos encontramos a Dios en esa persona. Si pensamos en lo que Jesús dice sobre el Juicio Final, todo se torna claro. Solo utiliza un criterio, si hemos encontrado a Dios en las personas necesitadas que nos rodean. De ser así, podremos entrar en el reino de la Paz con Él, de lo contrario, estaremos excluyéndonos del Reino de la Paz. Por eso, Jesús no nos pregunta cuántos Rosarios hemos orado, cada cuánto vamos a Misa ni cuántos días de ayuno hemos hecho. Por el contrario, Él nos preguntará si Lo hemos reconocido en los demás y los hemos amado. Pero para que esto ocurra y para poder reconocer a Jesús en los demás debemos por supuesto orar. De esta forma podremos comprender lo que significa la oración continua y vivir de esta forma. Al observar la vida de oración de Jesús podemos ver que Él oraba frecuentemente, que oró arriba en las montañas, que se quedó orando mientras todos los demás lo buscaban. Su oración era el firme contacto con Su Padre. También oró por los Apóstoles y por todos aquellos que iban a escuchar sus palabras. Él estaba en permanente contacto con el Padre y por eso podemos decir que Su oración era continua. Por ello, a través de Su Madre, nos pide que hagamos lo mismo. San Pablo también habla de la oración continua, que también debemos entender en el mismo sentido. María sólo nos puede pedir que nuestras oraciones, nuestras Misas, nuestros Rosarios y demás, nos hagan capaces de encontrar a Dios en los demás y en toda la naturaleza. Ella permanece fiel al mensaje del Evangelio y es por ello que Ella también nos pide que nos volvamos a la naturaleza para encontrar a Dios el Creador y adorarlo y alabarlo. Para nosotros los Cristianos es muy importante pensar en y hablar sobre esta idea de la oración continua, porque esto luego se torna en un principio para nuestra vida. Consideramos las palabras de Isaías cuando critica a las personas que entran al Templo para orar y para hacer sus ofrendas y luego vuelven a sus casas y continúan con las mismas injusticias. A Dios no le gusta ese tipo de ayuno y de oración, sino más bien que nos encontremos con Dios en la oración y que mejoremos nuestras vidas para de ese modo estemos deseosos de encontrar a Dios en todas partes.

Debemos remarcar esta idea. Principalmente debemos tomarnos el tiempo para poder experimentar la cercanía de Dios y para poder encontrarnos con Dios. Es por ello que muchos Cristianos no tienen un verdadero encuentro con Dios y así permanecen alejado de Él , solamente porque no se ha tomado el tiempo suficiente para la oración. Lo peor que les puede ocurrir es que vivan alejados de Dios, y aquel que se aleja de Dios también se aleja del camino de la verdad, de la luz, y de la vida verdadera y por lo tanto no puede tener una verdadera paz. Este alejamiento de Dios se produce, por supuesto, por el pecado, porque el pecado es algo que hacemos que nos aísla de Dios y de las demás. El resultado del alejamiento de Dios es el aislamiento, nadie puede vivir bien de este modo ni tener la verdadera paz.

Es por eso que en estos tiempos muchas personas sufren mucho mentalmente, espiritualmente y también físicamente. Para tener salud y permanecer sanos, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para estar cerca de Dios, porque solo estando cerca de Dios podremos estar cerca de nosotros mismos, cerca de los que nos rodean y cerca de toda la naturaleza como creación de Dios. El que permanece cerca de Dios, puede estar cerca de los demás también. Muchos niños sufren hoy en día y no encuentran sentido a sus vidas porque sus padres no están lo suficientemente presentes para ellos. Qué fácilmente ocurre en la actualidad que el padre pasa mucho más tiempo en su trabajo, por eso es especialmente importante que la madre se decida a estar muy cerca de sus hijos. En la educación de los niños, es un terrible error que la madre salga a trabajar y dedique muy poco tiempo a sus hijos, especialmente cuando los hijos aún son pequeños. Nada ni nadie puede reemplazar a una madre, y lo mismo se aplica a los padres que para que los niños no protesten, les compran muchísimos juguetes o simplemente los sientan frente al televisor. Este también es un grave error en lo que respecta a la educación de los hijos.

Lo más importante en la educación de los hijos es la proximidad de los padres quienes a su vez deben tener suficiente tiempo para ellos. Nuevamente, solamente a través de la proximidad con Dios, las personas podrán ser capaces de acercarse a los demás y a través de esta cercanía podrán llevar a los demás a Dios y a Su paz.

Solamente en Dios está la verdadera paz. En el libro de los Salmos, por ejemplo, el autor compara su propia alma con la de un niño que se sienta en los brazos de su madre porque ha encontrado paz allí. La experiencia de muchos Santos se reúne en una sola frase de San Agustín: «Mi alma está inquieta hasta que encuentra la paz en el Señor». Él describe su angustia y falta de paz cuando dice que buscó a Dios por todas partes – en las criaturas, en las personas – pero no lo encontró hasta que encontró la paz en Dios mismo. Sin lugar a dudas, uno de los testimonios más bonitos sobre Dios, es que Dios es el Dios de la paz, y que Su deseo es que tengamos paz, lo que aparece varias veces en las cartas de San Pablo. Esta paz que cada uno de nosotros anhela, y que solo puede provenir de Dios solo la encontraremos si abrimos nuestros corazones y permanecemos en Él con la oración, así descubriremos la paz.

Fray Slavko Barbaric

Medjugorje, Enero 27, 2000