LA ESCALERA MILAGROSA

LA ESCALERA MILAGROSA

23 de febrero de 2022 0 Por admin

La escalera no tiene soporte central


En 1853, las “Hermanas de Loreto” fundaron en la ciudad de Santa Fé, Estados Unidos, la Escuela de Nuestra Señora de la Luz (Loreto), para la educación de niñas. El establecimiento prosperó y, años después, las monjas decidieron construir una capilla dedicada a su Patrona. Optaron por el estilo gótico, a imitación de la famosa Sainte Chapelle de París.
Solamente cuando la obra había concluido, las buenas religiosas se dieron cuenta de un monumental descuido del arquitecto: ¡no había escalera de acceso al coro, situado a cerca de diez metros de altura!… Y la construcción de una escalera común no sólo deformaría el estilo, sino que reduciría de modo inaceptable el espacio útil del pequeño templo.

¿Cómo resolver el problema? Se consultó a arquitectos, carpinteros y otros profesionales.

Todos afirmaron categóricamente que la única “solución” era usar una escalera portátil.

Pero las monjas querían una iglesia hermosa, digna de la Reina de todas las bellezas. Y si la técnica humana era incapaz de solucionar el problema, “para Dios nada es imposible”, como nos enseña el Divino Maestro.

Llenas de fe, empezaron una novena a San José. ¡A fin de cuentas —argumentaban ellas— es un carpintero inigualable y debe empeñarse en que una iglesia dedicada a su Esposa Santísima sea perfecta en todo, como Ella!

Justamente el último día de la novena se presentó un carpintero en busca de trabajo. Llegó montado en un jumento, trayendo su caja de herramientas en la mano. Fue contratado en seguida para ejecutar una obra considerada imposible. Trabajó con diligencia y discreción durante cerca de seis meses.

Cierto día las hermanas verificaron deslumbradas que estaba construyendo una espléndida escalera de caracol. Para resolver un mero problema funcional, el discreto y eficiente artífice había adornado la pequeña capilla con una auténtica joya de madera.

¿Adónde estaba? Nadie lo sabía. Había desaparecido sin despedirse de persona alguna. No recibió paga, ni siquiera un simple agradecimiento por el servicio prestado. Lo buscaron inútilmente, incluso por medio de un anuncio publicado en el diario de la ciudad.

Por otro lado, un examen meticuloso de la escalera causaba una enorme admiración en todos. Su magnífica estructura, la elegancia con que se eleva, aparte de varios detalles de la construcción, dejan perplejos a los especialistas hasta el día de hoy.

El carpintero, que no usó ni clavos ni pegamento para construir la escalera.

La escalera se considera un prodigio, entre otras razones, porque nadie sabe cómo se sustenta. La escalera no tiene soporte central. Además, existen tres misterios sin resolver:

El primer misterio es que no se sabe hasta hoy quién es el hombre que construyó la escalera.
El segundo misterio es que tanto arquitectos como ingenieros y científicos dicen que no entienden cómo la escalera se equilibra.
Y el tercer misterio: ¿de dónde vino la madera?. Se hicieron todo tipo de análisis y no existe nada parecido en la región.

Por estos motivos, se considera que el carpintero que la construyó fue el propio San José, enviado por Jesucristo para atender las súplicas de las hermanas. Desde entonces, la escalera pasó a ser llamada «milagrosa», y la Capilla se transformó en un centro de peregrinación.

Un detalle adicional es que la escalera tiene 33 peldaños, la edad de Cristo.