Dios nos está llamando

Dios nos está llamando

28 de enero de 2022 0 Por admin

Es algo terrible ser condenados a la «ausencia eterna de Dios y Su amor.»


La oración es un encuentro con Dios. Encontrándonos con El, descubriremos el sentido de nuestra vida, por qué existimos o cuál es nuestra tarea. Entenderemos por qué debemos amar, cuál es el sentido del sufrimiento, por qué necesitamos perdonar y por qué debemos dar a otros y aceptarlos como son. Estaremos, a través de la oración, en Dios y Dios estará dentro de nosotros y seremos testigos de Su presencia y Su amor. Sólo cuando oramos, podemos llegar a comprender que debemos esforzarnos y mirar hacia la salvación eterna. Cuántas veces nos ha dicho Jesús en el Evangelio, » De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?» San Pablo dice, «el sufrimiento de esta vida no puede compararse a lo que Dios tiene reservado a aquellos que le aman.» Cuántas veces encontramos en la Biblia, que esta vida es pasajera. Debemos ser «libres» en este mundo y, en esa «libertad», debemos amar y mirar hacia la salvación eterna. Es algo terrible ser condenados a la «ausencia eterna de Dios y Su amor.» Sabemos que el fin existe y que la salvación significa estar en el paraíso por siempre con Dios en el amor y la paz o estar alejados de Dios en un aislamiento eterno. Sólo podemos pedirle a Dios que nos revele este amor y nos dé la gracia de ver continuamente que lo que hacemos es por la salvación eterna de nuestras almas.

En uno de los mensajes en que nos enseña a orar, Nuestra Señora nos dice: «Busquen a Dios no según sus necesidades, sino de acuerdo a Su amor.» Esta conversión en la oración significa que, si buscamos a Dios sólo cuando lo necesitamos, esto no es suficiente. Nos cansamos de orar y nos cansamos de Dios. Muy a menudo, no recibimos lo que pedimos en el lapso que queremos y por tanto, nos cansamos y comenzamos a pensar que Dios no nos ama. Cuando comencemos a buscar a Dios a causa de Su amor, jamás nos cansaremos y querremos buscarLo más y más. Esta es la lógica del amor. Cuando amamos, buscamos a quienes amamos y nunca nos cansamos de buscarlos. Dios nos promete el amor auténtico, la paz auténtica, la vida auténtica y la luz auténtica. A través de María, Dios nos está llamando porque Ella es la auténtica Profeta y Reina de los Profetas. En este mundo, hay muchos falsos profetas. Si se nos hacen promesas para una vida mejor, sin cambiar nuestra vida con y en Dios, esto puede considerarse como de un falso profeta. También podemos ser falsos profetas para nosotros mismos, para nuestros hijos– y los maestros para los estudiantes y las esposas para los esposos. Cuando tratamos de que las cosas ‘vayan bien’, sin tratar de ‘hacer el bien’, esto puede ser un problema. Si oramos, si buscamos a Dios, El se revelará a nosotros. Que estas palabras nos conforten y nos consuelen.


Fra. Slavko , Medjugorje,

San Marino (Italia), Abril 28 de 1997