«Creyó María, y se cumplió en Ella lo que creyó» (San Agustín)

«Creyó María, y se cumplió en Ella lo que creyó» (San Agustín)

24 de agosto de 2022 0 Por admin

«Creamos nosotros también para que pueda sernos también provechoso lo que se cumplió.»


Sermón 215, 4

«Creamos, pues, en Jesucristo, nuestro Señor, nacido del Espíritu Santo y de la virgen María. Pues también la misma bienaventurada María concibió creyendo a quien alumbró creyendo.»


«Después de haberle prometido al hijo, preguntó cómo podría suceder eso, puesto que no conocía a varón. En efecto, solo conocía un modo de concebir y dar a luz; así que personalmente no había experimentado, había aprendido de otras mujeres -la naturaleza es repetitiva- que el hombre nació del varón y de la mujer. El ángel le dio por respuesta: El Espíritu Santo te venderá sobre y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, lo que nazca de ti será santo y será llamado Hijo de Dios . Tras estas palabras del ángel, ella, llena de fe y habiendo concebido a Cristo antes en su mente que en su seno, dijo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»

«Llámese Hijo de Dios a aquel santo que tiene de nacer de madre humana, pero sin padre humano, puesto que fue conveniente que se hiciese hijo del hombre el que de forma admirable nació de Dios Padre sin madre alguna; de esta forma, nacido en esa carne, cuando era pequeño, salió de un seno cerrado, y en la misma carne, cuando era grande, ya resucitó, entró por puertas cerradas. Estas cosas son maravillosas, porque son divinas; son inefables, porque son también inescrutables; la boca del hombre no es suficiente para explicarlas, porque tampoco lo es el corazón para investigarlas. Creyó María, y se cumplió en Ella lo que creyó. Creamos nosotros también para que pueda sernos también provechoso lo que se cumplió. Aunque también este nacimiento sea maravilloso, piensa, sin embargo, ¡oh hombre!, qué tomó por ti tu Dios, qué el creador por la criatura: Dios que permanece en Dios, el eterno que vive con el eterno, el Hijo igual al Padre, no desdeñó revestirse de la forma de siervo en beneficio de los siervos, reos y pecadores. Y esto no se debe a méritos humanos, pues más bien merecíamos el castigo por nuestros pecados; but, si hubiera puesto sus ojos en nuestras maldades, ¿quién los hubiera resistido? qué el creador por la criatura: Dios que permanece en Dios, el eterno que vive con el eterno, el Hijo igual al Padre, no desdeñó revestirse de la forma de siervo en beneficio de los siervos, reos y pecadores. Y esto no se debe a méritos humanos, pues más bien merecíamos el castigo por nuestros pecados; but, si hubiera puesto sus ojos en nuestras maldades, ¿quién los hubiera resistido? qué el creador por la criatura: Dios que permanece en Dios, el eterno que vive con el eterno, el Hijo igual al Padre, no desdeñó revestirse de la forma de siervo en beneficio de los siervos, reos y pecadores. Y esto no se debe a méritos humanos, pues más bien merecíamos el castigo por nuestros pecados; but, si hubiera puesto sus ojos en nuestras maldades, ¿quién los hubiera resistido?»