Corazones Purificados…

Corazones Purificados…

17 de abril de 2021 0 Por admin

Esclavitud de Amor a María Santísima Reina de la Paz 

Ofrecemos nuestra Consagración a nuestra Madre Santísima en los 40 años de Medjugorje

CÓMO SE HA DE RESISTIR A LAS TENTACIONES


San Mateo 26, 41

“Velad y orad para que no caigáis en la tentación. El espíritu está pronto, pero la carne es débil”


Mensaje, 2 de julio de 2011 

“Queridos hijos: a causa de vuestra unión con mi Hijo os invito a dar un paso difícil y doloroso: Os invito al reconocimiento completo y confesión de los pecados, a la purificación. Un corazón impuro no puede permanecer en mi Hijo y con mi Hijo. Un corazón impuro no puede dar fruto de amor y de unidad. Un corazón impuro no puede cumplir con las cosas rectas y correctas, no es ejemplo de la belleza del Amor de Dios frente aquellos que están alrededor suyo y que no lo han conocido. Vosotros hijos míos, reuníos en torno a mí llenos de entusiasmo, de deseos y de expectativas, sin embargo Yo oro al Buen Padre, para que por medio del Espíritu Santo de mi Hijo, ponga la fe en vuestros corazones purificados. Hijos míos, escuchadme, encaminaos conmigo.”


Esto se refiere especialmente a aquellos temerarios, que creen conseguir todo lo que se imaginan. Y así cuanto más confiamos en el fervor de nuestra mente, tanto más debemos temer de nuestra propia fragilidad. Pues aunque causen estragos y heridas profundas los pecados de la carne y las debilidades del corazón mundano, sin embargo es más difícil que reconozca su ceguera, supere las pruebas y conozca según el espíritu los misterios del Señor, quien está envenenado de vanidad por la suficiencia de sus esfuerzos, por los conocimientos en su memoria, por la eficacia de sus estrategias. Estos corazones, que no caen como el publicano y la prostituta, si caen ofreciendo monedas, a cambio de traicionar al Redentor. 


“¡Oh alma querida, cuánto va del alma formada en Jesucristo, por los medios ordinarios de la que, como los escultores, se fía de su pericia, y se apoya en su industria, al alma bien tratable, bien desligada, bien fundida, que sin estribar en sí, se mete dentro de María y se deja manejar allí por la acción del Espíritu Santo! ¡Cuántas tachas, cuántos defectos, cuántas tinieblas, cuántas ilusiones, cuánto de natural y humano hay en la primera! Y la segunda, ¡cuán pura es y divina y semejante a Jesucristo!” (El Secreto de María, 18)

 “La sabiduría diabólica es el amor y estima de los honores. Los sabios según el mundo la profesan cuando aspiran –aunque secretamente- a las grandezas, honores, dignidades y cargos importantes; cuando buscan hacerse notar, estimar, alabar y aplaudir por los hombres; cuando en sus trabajos, afanes, palabras y acciones sólo ambicionan la estimulación y la alabanza de los hombres al querer pasar por buenos cristianos, sabios eminentes, ilustres militares, expertos jurisconsultos, personas infinitamente meritorias y excepcionales o de gran consideración; cuando no soportan que se les humille o reprenda, cuando ocultan sus propios defectos y alardean de lo bueno que poseen.”  (Amor de la Sabiduría Eterna, 82) 


“La divina María, lo digo con los Santos, es el paraíso terrestre del nuevo Adán, en la que Jesús tomó carne por obra del Espíritu Santo para obrar en él maravillas incomprensibles. Es el grande y maravilloso mundo de Dios, en el que hay bellezas y tesoros inefables. Es la magnificencia del Altísimo, en la que ha ocultado como en su seno a su Unigénito, y con él cuanto hay de más excelente y de más precioso. ¡Oh, y qué de cosas grandes y ocultas ha hecho ese Dios poderoso en esta criatura admirable! Como Ella misma se ve obligada a decirlo a pesar de su profunda humildad: Hizo en mí grandes cosas el Poderoso (Luc. 1,49). El mundo no la conoce, porque es incapaz e indigno de conocerla.” (Tratado de la V. D., 6)