CONSAGRARSE

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9 de mayo de 2021 0 Por admin

CONSAGRACIÓN A JESÚS POR MARÍA

Esclavitud de amor a María Santísima Reina de la Paz 

Ofrecemos nuestra Consagración a nuestra Madre Santísima en los 40 años de Medjugorje


 CONOCIMIENTO DE MARÍA


Lucas 1, 28-31

“Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.

El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;

vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.”


Mensaje, 25 de octubre de 1988

“¡Queridos hijos! Los invito a vivir diariamente los mensajes que Yo les doy, especialmente, queridos hijos, porque deseo acercarlos más al Corazón de Jesús. Queridos hijos, hoy los invito a la oración dirigida a mi queridos Hijo Jesús, a fin de que cada uno de sus corazones sean de El y además los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado. Deseo que ustedes se consagren personalmente, como familias y como parroquias, de tal modo que todos ustedes le pertenezcan a Dios a través de mis manos. Por tanto, queridos hijitos, oren para que ustedes puedan comprender la grandeza de este mensaje que les doy. Yo no quiero nada para mí, sino todo por la salvación de sus almas. Satanás es fuerte y, por tanto, queridos hijitos, ustedes, por medio de la oración constante, apriétense fuertemente a mi corazón maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado! ”


“Consiste, pues, esta devoción en entregarse enteramente a la Santísima Virgen para ser todo de Jesucristo por medio de María. Es menester entregarse: primero, nuestro cuerpo con todos sus sentidos y sus miembros; segundo, nuestra alma con todas sus potencias; tercero, nuestros bienes exteriores, o sea nuestra fortuna presente y futura; cuarto, nuestros bienes interiores y espirituales, o sea nuestros méritos, nuestras virtudes y nuestras buenas obras pasadas, presentes y futuras; en una palabra: todo lo que tenemos  en el orden de la naturaleza  y en el orden de la gracia, y todo  lo  que  lleguemos  a tener  en  lo porvenir  en el orden de la naturaleza, de la gracia y de la gloria, y esto sin reserva ninguna…”  (Tratado de la V. D. 120-121)


“Todo lo que hace María, todas sus actividades como nuestra Madre y Maestra, son una bendición para nosotros. Ella es en todos sus aspectos una verdadera bendición para nosotros, esto no quiere decir que Ella sólo nos repita una expresión. Debemos aprender y con nuestra conversión y nuestra nueva conducta convertirnos en una verdadera bendición para todos los que nos rodean. Porque al fin y al cabo, es una verdadera bendición encontrarse con otros buenos cristianos y ayudarse mutuamente en el caminar de la vida. Cuando María dice que nos lleva a todos en su Corazón, nos expresa especialmente su amor y aceptación de nosotros. Cuando a nivel humano decimos que alguien está en nuestro corazón o está encerrado en nuestro corazón, y como dice una canción, ha perdido la llave del corazón, quiere decir la misma cosa: que vas a permanecer para siempre en mi corazón. No se puede decir mucho al respecto, simplemente debemos aceptarlo, alegrarnos por ello, y creer que María nos lleva a todos nosotros en su Corazón y nosotros debemos hacer todo lo posible para poder permanecer en él. Seguramente, María también nos diría que ha perdido la llave de su Corazón, que permaneceremos para siempre allí, porque como nuestra Madre, siempre nos va a amar a pesar de que momentáneamente, por algún motivo, seamos débiles y orgullosos, nos alejemos un poco de Ella. Siempre va a estar muy cerca de nosotros. Entonces todos debemos dar muchas gracias por todo lo que Ella es para nosotros, por todo lo que nos dice, por todo lo que hace por nosotros, y por todo ello oramos…” (P. Slavko Barbaric)


“Es preciso notar aquí que con esta devoción se inmola el alma a Jesús por María, con un sacrificio, que ni en orden religiosa alguna se exige, de todo cuanto el alma más aprecia; y del derecho que cada cual tiene para disponer a su arbitrio del valor de todas sus oraciones, limosnas, mortificaciones y satisfacciones; de suerte que todo se deja a disposición de la Virgen Santísima, que a voluntad suya lo aplicará, para la mayor gloria de Dios, que sólo Ella perfectamente conoce.” (Secreto de María 29)


“Tú eres la casa de Dios, la puerta del cielo, el paraíso de delicias, pozo de gracias, gloria de los ángeles, alegría de los humanos, modelo de costumbres, esplendor de virtudes, lumbrera de vida, esperanza de los menesterosos, salud de los enfermos, madre de los huérfanos.” (Imitación de Cristo, Kempis)