Aprovechen este tiempo y oren, oren, oren

Aprovechen este tiempo y oren, oren, oren

30 de julio de 2022 0 Por admin

Que vuestra alegría sea únicamente el descubrir a Dios en la oración cotidiana.

Comentario Fray Slavko Barbaric


Mensaje, 25 de julio de 2000 

“¡Queridos hijos! No olviden que están sobre la tierra en camino hacia la eternidad y que vuestra morada está en los cielos. Por eso, hijitos, estén abiertos al amor de Dios y dejen el egoismo y el pecado. Que vuestra alegría sea únicamente el descubrir a Dios en la oración cotidiana. Por eso, aprovechen este tiempo y oren, oren, oren, y Dios está cerca de vosotros en la oración y a través de la oración.(Gracias por haber respondido a mi llamado! ”


NO OLVIDEN QUE ESTÁN SOBRE LA TIERRA EN CAMINO HACIA LA ETERNIDAD Y QUE VUESTRA MORADA ESTÁ EN LOS CIELOS.

Es una realidad en nuestras vidas que nosotros estamos peregrinando en la tierra. Sabemos de donde venimos. Dios nos ha creado por amor y también sabemos hacia donde vamos – a nuestra morada eterna. Nuestra vida en la tierra es solo una introducción y una preparación para la vida eterna. Por ello que es importante para permanecer en este camino -que es el camino de Jesucristo- que mantengamos las condiciones adecuadas. Las condiciones son las que Él dijo: «Yo soy el Camino, la Verdad, la Luz y la Vida». Sin la luz no podemos ver, sin la verdad seguimos los caminos equivocados, y sin la vida que Él nos da, estamos muertos. Para seguir el camino aquí en la tierra, es importante mantener la libertad interior y no apegarnos a nadie ni a nada. Existe el peligro de que las personas se cierren y se aferren a sí mismas o a los demás, a ideologías y a cosas materiales. Todo esto obstaculiza nuestro camino hacia nuestra morada eterna. Si permanecemos realmente conscientes de que estamos en este camino, de que nuestra vida aquí en la tierra terminará algún día, y que la muerte es solo una transición, será más sencillo permanecer en el camino correcto. De esa forma, será más fácil perdonar, amar, ser misericordioso, ser bueno porque sabemos que todo es transitorio. Pero cuando nos olvidamos de esto, nos perdemos. Aquel que odia, que es egoísta, que depende de los demás o de las cosas, ya está perdido y no podrá seguir caminando. Por ello, muchas personas hoy en día tienen un vacío interior, están tristes o deprimidas y ya no pueden encontrar un objetivo a sus vidas, porque no quieren seguir el camino que Jesús nos ha mostrado. Cuando María dice que ayunemos, y que el ayuno sea a pan y agua, Ella trata de despertarnos y de ayudarnos a cruzar ese puente, porque a través de los siglos y a través de la historia de la Iglesia, los peregrinos fueron los que pasaron de ciudad en ciudad durante semanas, meses o inclusive años en peregrinación. Los peregrinos son aquellas personas que viajan a lugares donde Dios se ha manifestado, en las peregrinaciones sólo podían llevar comida no perecedera, es decir el pan y junto con el pan el agua. Al escuchar que supuestamente debemos ayunar a pan y agua durante dos días, podemos deducir que la intención de María es hacernos más libres y así nos comportemos como los peregrinos que somos. En este Año del Jubileo, y todos los años desde el principio de las apariciones, el Papa a menudo se ha referido a nosotros como peregrinos e invitó a todos los Cristianos a visitar lugares santos, especialmente en este Año del Jubileo, Tierra Santa y Roma. María, que viene todos los días a Medjugorje, es en cierta forma también una peregrina, y al ser una peregrina ha llevado a muchas personas a peregrinar. Debemos dar gracias por estos 19 años y un mes de Su presencia aquí y porque muchas personas a través de Su presencia han aceptado verdaderamente ser peregrinos porque han aceptado el camino de nuestra fe. Debemos tener siempre presente que nuestra morada eterna está en los Cielos. Luego María dice…

POR ESO… ESTÉN ABIERTOS AL AMOR DE DIOS Y DEJEN EL EGOÍSMO Y EL PECADO

Si realmente amamos a Dios y como consecuencia de ello estamos abiertos a Su amor, el amor de Dios nos guiará por este camino. María está orando para que todos aquellos que aún no han experimentado el amor de Dios, puedan experimentarlo. Aquellos que han experimentado el amor de Dios, sentirán ese anhelo de Dios, y orarán, ayunarán, irán a la Santa Misa y a la Adoración por amor y porque Dios los ama. Así, buscarán a Dios con todo su corazón. Si consideramos la experiencia de San Pablo, él nos dice que le gustaría morir para poder estar con Jesús, pero, si es la voluntad de Dios, también quiere seguir difundiendo el mensaje. Él había tenido experiencias especiales, y por eso pudo escribir que el ojo del hombre no puede ver, que el oído del hombre no puede escuchar y que el corazón del hombre nunca podrá comprender lo que Dios ha preparado para nosotros en el Cielo por amor a nosotros. Cuando el amor de Dios toca nuestro corazón de esa forma, seguramente seguiremos sin descanso el camino de María hacia Jesús. María menciona el egoísmo y el pecado en general como obstáculos en el camino, que pueden cerrarnos al amor de Dios. El egoísmo es encerrarse en sí mismo, depender de uno mismo y colocarse uno mismo en el centro de todo con su propio programa, con sus propios pensamientos y voluntad, sin aceptar los planes que Dios tiene para uno. Toda persona que se comporta egoístamente se ha alejado del camino y, por lo tanto, un día se encontrará en un punto sin salida, con la oscuridad y finalmente con la muerte. El pecado mismo nos aleja de las personas y de Dios y siempre, como resultado del pecado, las personas quedan solas. Uno de los principios fundamentales en el hombre es que la persona queda sola cuando no está haciendo lo correcto. Dios es el Emmanuel, el Dios con nosotros, el Dios que nos acompaña, el Dios que está siempre con nosotros y por eso debemos estar siempre abiertos a Él. María dice…

QUE VUESTRA ALEGRÍA SEA UNICAMENTE EL DESCUBRIR A DIOS EN LA ORACIÓN COTIDIANA

Cuando nos encontramos con alguien que nos ama, estamos contentos; y la alegría siempre está relacionada con el amor. La alegría es el fruto del Espíritu Santo y María nos encomienda una gran tarea: el descubrir a Dios en nuestras oraciones cotidianas. Pero también Ella quiere que le pidamos a Dios que nos dé la gracia de encontrarnos con alegría con Él en nuestras oraciones cotidianas. Podemos pensar en algo que se encuentra en el amor pero que puede parecer una contradicción. Cuando uno ama tiene dos sentimientos contradictorios. Cuando uno ama a alguien siempre está cerca de esa persona a pesar de que esté lejos físicamente – estamos con esa persona con nuestros sentimientos y con nuestro corazón -, nunca tenemos lo suficiente de esa persona amada, por eso siempre sentimos que estamos lejos de ella. Aquí está la contradicción, cuando estamos cerca de ella pero sentimos que estamos lejos, y cuando estamos lejos de ella sentimos que estamos cerca. Esto ocurre especialmente a los Santos y a los verdaderos místicos que siempre vivieron con esta tensión que continuamente los empujaba hacia delante. San Pablo también menciona esto cuando dice que Jesús lo tomó todo, y que él intentaba tomarlo todo y nunca lo lograba. Si Jesús lo tomó todo, ¿qué más podía abarcar San Pablo?

Esta es precisamente la contradicción del amor: lo toma y está cerca de él, y cada vez que esté más cerca de ese amor, lo sentirá más lejos, y verá que no lo puede abarcar.

También debemos pedir por esta gracia. Al final María nos dice…

POR ESO APROVECHEN ESTE TIEMPO Y OREN, OREN, OREN Y DIOS ESTARÁ CERCA DE VOSOTROS EN LA ORACIÓN Y A TRAVÉS DE LA ORACIÓN.

En los mensajes de María hemos recibido constantemente la invitación a orar, esta no es la primera vez que lo hace. Por eso, debemos continuar orando para que podamos aceptar la oración, dedicar tiempo a la oración y dirigirnos constantemente a Dios en la oración, para que podamos sentir su proximidad en y a través de la oración. Es especialmente importante que experimentemos la presencia de Dios en la Confesión y en la Eucaristía. Estamos en pleno verano y muchas personas están de vacaciones. Es precisamente en este momento que debemos dedicar conscientemente más tiempo a Dios. Y al hacerlo, no debemos olvidar que este es también un tiempo para nosotros. Deseo que todos ustedes tengan unas hermosas vacaciones y que descansen mucho. Los invito a todos a que oremos juntos.

Dios Todopoderoso y Eterno, en nombre de Tu Hijo y junto con María, queremos darte gracias por nuestras vidas. También Te damos gracias por nuestro caminar aquí en la tierra y Te pedimos, que nos des la fuerza para permanecer en Tu camino, para que aceptemos a Tu Hijo Jesús, como nuestro camino, nuestra verdad, nuestra luz y nuestra vida, para que encontremos nuestro camino a través de todos los obstáculos, todos los problemas y dificultades y para que caminemos directamente hacia nuestra morada eterna. Danos la gracia de encontrarnos con Tu amor y Tu misericordia cuando crucemos el umbral de la muerte y que Te alcancemos en Tu morada. Despierta en nosotros un profundo deseo de Ti, oh Padre y de Tu amor. Junto con el Espíritu Santo, abre bien nuestros corazones a Tu amor y en nombre de Tu Hijo, renunciamos a todo egoísmo y pecado y a todo aquello que nos impide seguir por el camino hacia Ti. Danos un profundo deseo de descubrirte constantemente en la oración y que éste se desarrolle junto con la alegría de encontrarte como Padre de Jesucristo. A través de la alegría de Tu amor, líbranos de todo dolor, mezquindad, tristeza, depresión y todo sentimiento negativo y danos la fuerza para perdonar y para pedir perdón, para que podamos permanecer fieles en el camino hacia Ti junto con María. Danos a todos un espíritu renovado de oración, para que podamos aceptar con alegría y tomar seriamente esta invitación a orar de Tu Humilde Sierva, y permanecer fieles en la oración. Bendice, oh Padre, a todos aquellos que oran, para que se encuentren Contigo. Bendice a todos los que no oran más y que han tomado el camino equivocado en sus vidas, ilumínalos y dales Tu amor, abre sus corazones para que puedan retornar a Tu amor, para que puedan volver a los brazos paternales del Padre. También te pedimos por las personas que han fallecido en las guerras, en la violencia y accidentes, para que ellos, a quienes Tu has preparado junto con Tu Hijo, puedan llegar a Ti. María ayúdanos a permanecer fieles, para que un día podamos vivir en paz y alegría junto a Ti y a todos los Santos en el Cielo. Que así sea, Amén


Fray Slavko Barbaric, Medjugorje, Julio 27, 2000

Fuente: Medjugorje.wr